El sistema de transporte público de Japón está muy desarrollado y el metro y los tranvías son las principales herramientas para los desplazamientos diarios de la gente. Sin embargo, esta comodidad también trae consigo preocupaciones ocultas, concretamente el problema de los "pervertidos del tren", conocidos en japonés como "mohan".

La Oficina del Gabinete japonés realizó una encuesta entre 36.231 jóvenes de entre 16 y 29 años en febrero de este año. Los resultados mostraron que alrededor del 10,5% de las personas habían encontrado comportamientos de enamoramiento en trenes o en lugares públicos, y alrededor de 9 de las víctimas eran mujeres. El 62,8% de las personas se encontró con idiotas en los tranvías, seguido por el 13,0% en la carretera, y la mayoría de la gente dijo haberse encontrado con ellos más de una vez.

Para comprender mejor la situación real de las víctimas, la Oficina del Gabinete japonés llevó a cabo otra "encuesta real" (el número de respuestas válidas fue de 2.346 personas). Los resultados de la encuesta muestran que la edad de los encuestados que se encontraron por primera vez con el comportamiento de "pervertido del tranvía" se concentró en "entre 16 y 19 años" (46,4%) y "menores de 15 años" (35,4%).

En 2023, la policía japonesa arrestó a aproximadamente 2.000 personas por comportamiento idiosincrásico. Sin embargo, alrededor del 80% de las víctimas de la encuesta mencionada anteriormente no optaron por llamar a la policía. Las razones incluían no querer ampliar el asunto o no querer llegar tarde al trabajo o a la escuela, o tener prisa.

En cuanto al impacto de encontrarse con "pervertidos de trenes", el 17,5% de los encuestados dijeron que tenían "miedo de salir desde entonces", el 14,6% dijeron que "a menudo recuerdan la escena en la que fueron víctimas", el 13,1% dijeron que tenían "miedo de tener contacto con el sexo opuesto desde entonces" y el 10,5% dijeron que estaban "enfermos física y mentalmente".