El primer ensayo del mundo de extracción intravascular de un sensor intervencionista de interfaz cerebro-computadora tuvo éxito en Beijing. Se informa que,El experimento fue dirigido por un equipo del profesor Duan Feng, vicedecano de la Facultad de Medicina y la Facultad de Inteligencia Artificial de la Universidad de Nankai, y dirigido por varias unidades. Por primera vez, se retiraron de forma segura el sensor de interfaz intervencionista cerebro-computadora y el módulo de transmisión inalámbrica, lo que marca una mejora importante en la seguridad de la tecnología de interfaz intervencionista cerebro-computadora.
Lo que es particularmente sorprendente es que a través de una delicada cirugía intervencionista, el equipo extrajo con éxito el sensor de interfaz intervencionista cerebro-computadora previamente implantado de la pared de los vasos sanguíneos del cráneo de la oveja.
Todo el proceso quirúrgico se realizó con precisión bajo la guía de tecnología avanzada DSA (angiografía por sustracción digital), lo que garantiza la seguridad y precisión de cada paso de la operación, lo que demuestra las excelentes habilidades y la actitud rigurosa del equipo en operaciones quirúrgicas complejas.
Particularmente vale la pena mencionar que,Durante todo el período de prueba, los animales de experimentación mostraron una buena adaptabilidad biológica, no mostraron reacciones de rechazo y permanecieron sanos después de que se les retiró el sensor, lo que verificó aún más la biocompatibilidad y seguridad de la tecnología.
El éxito de esta prueba no es solo una prueba integral del rendimiento integral del equipo de transmisión inalámbrica y el sistema de interfaz intervencionista cerebro-computadora, sino también una prueba sólida de la reversibilidad y la capacidad de eliminación sin daños del sensor de interfaz intervencionista cerebro-computadora. Este logro ha sentado una sólida base teórica y práctica para la futura aplicación de la tecnología intervencionista de interfaz cerebro-computadora en neurociencia, rehabilitación médica e incluso campos más amplios, abriendo la puerta a una nueva era de integración cerebro-computadora.