Si bien los robots voladores autónomos tienen algunas aplicaciones potenciales interesantes, su utilidad es limitada si no pueden moverse sobre terreno irregular después del aterrizaje. Sin embargo, un nuevo robot experimental bioinspirado puede hacer precisamente eso imitando el andar de un cuervo.

El dispositivo se llama RAVEN (Vehículo robótico inspirado en aves para múltiples entornos) y fue desarrollado por Won Dong Shin y sus colegas de la Universidad EPFL en Suiza. Aunque parece un robot de alas plegables, en realidad vuela con una combinación de dos alas semifijas y una hélice.

Sin embargo, el verdadero atractivo de RAVEN son sus patas multiarticuladas.

Si bien no tienen la anatomía compleja de las patas de cuervo reales, sí imitan las caderas, los tobillos y los pies articulados de las patas de cuervo reales. Esta disposición permite al robot caminar (alternativamente poniendo un pie delante del otro), saltar huecos u pequeños obstáculos y saltar sobre superficies elevadas.

RAVEN en modo terrestre: mientras que otros grupos de investigación han intentado construir robots que caminan o vuelan, las patas del robot resultaron demasiado pesadas para un vuelo sostenido. ©2024EPFL/AlainHerzog(CC-BY-SA4.0)

Como un cuervo real, el robot puede saltar y despegar cuando empieza a volar. Las pruebas han demostrado que aumentar la velocidad de despegue de esta manera es mucho más eficiente energéticamente que despegar sin salto.

"A través del despegue autónomo y la marcha multimodo, las patas robóticas multifuncionales amplían las oportunidades para desplegar aviones tradicionales de ala fija en terrenos complejos", señalaron los científicos en un artículo de investigación reciente publicado en Nature.

Puedes ver a RAVEN caminando, saltando y volando en el video a continuación.