Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, dijo en Barcelona, España, el día 3, que las regulaciones tecnológicas de la UE son "excesivas" e "incompatibles" con los valores estadounidenses, y que debe "defender los intereses de las empresas tecnológicas estadounidenses".
El día 3 arrancó en Barcelona el Mobile World Congress 2025. Carr dijo en su discurso de ese día que estaba "preocupado por el enfoque adoptado por Europa, especialmente la Ley de Servicios Digitales", y creía que la posible revisión de la ley era "incompatible con la tradición liberal de Estados Unidos".
Carr dijo que si Europa tiene la intención de implementar "regulaciones proteccionistas y un trato diferencial a las empresas tecnológicas estadounidenses, la administración Trump ha dejado claro que nos levantaremos para defender los intereses de las empresas estadounidenses". También afirmó establecer un "entorno competitivo justo y equitativo".
La Ley de Servicios Digitales tiene como objetivo combatir el contenido ilegal y dañino en línea, y la UE la considera una regulación histórica. El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, respondió a la declaración estadounidense de ese día diciendo que "las acusaciones contra la Ley de Servicios Digitales son completamente infundadas".
En los últimos años, muchos países europeos han promovido activamente la imposición de impuestos a los servicios digitales sobre las actividades comerciales de grandes empresas tecnológicas como Google, Amazon y Apple en sus países. Estados Unidos se ha opuesto firmemente a estas medidas fiscales. El 21 de febrero, el presidente estadounidense Trump firmó un memorando en el que instruía a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos a reiniciar las investigaciones relacionadas con el impuesto a los servicios digitales. La medida señala la intención de Estados Unidos de buscar aranceles de represalia sobre el impuesto a los servicios digitales.