Un estudio reciente publicado en Plos Medicine muestra que las moléculas en la orina y la sangre pueden reflejar objetivamente la ingesta de alimentos ultraprocesados ​​por parte de una persona, proporcionando una nueva forma de estudiar su asociación con enfermedades como la diabetes y el cáncer.

Los alimentos ultraprocesados ​​son alimentos producidos industrialmente que a menudo contienen aditivos, emulsionantes y otros ingredientes que no se encuentran comúnmente en la cocina casera. Incluyen yogur endulzado, pan prefabricado, snacks envasados ​​y otros tipos. Se han realizado estudios que relacionan el alto consumo de alimentos ultraprocesados ​​con un mayor riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos cánceres, pero estos estudios se basan principalmente en los recuerdos dietéticos de los participantes y tienen una precisión limitada.

Un equipo de investigación del Instituto Nacional del Cáncer analizó muestras de sangre y orina de 718 personas sanas de entre 50 y 74 años, las combinó con sus registros dietéticos y utilizó el aprendizaje automático para estimar la proporción de alimentos ultraprocesados ​​en la ingesta energética diaria. Los resultados mostraron que los alimentos ultraprocesados ​​representaron un promedio del 50% de la ingesta energética de los participantes, pero las diferencias individuales variaron significativamente (12%-82%). Las dietas del grupo de alto consumo eran típicamente altas en carbohidratos, azúcares añadidos y grasas saturadas, y bajas en proteínas y fibra.

El análisis de metabolitos encontró que los metabolitos relacionados con el riesgo de diabetes tipo 2 eran más comunes en muestras de personas que consumían más alimentos ultraprocesados. Algunas muestras de orina también detectaron moléculas relacionadas con los envases de alimentos, mientras que los metabolitos de frutas y verduras frescas fueron menos comunes. El equipo de investigación verificó además la confiabilidad de la detección de metabolitos a través de un experimento controlado: 20 sujetos alternaron entre dietas ultraprocesadas y no ultraprocesadas durante dos semanas, y las características de los metabolitos pudieron distinguir con precisión los dos patrones dietéticos.

Los expertos señalan que los métodos tradicionales de evaluación de la dieta tienen grandes errores y se espera que esta tecnología revele los mecanismos específicos por los cuales los alimentos ultraprocesados ​​dañan la salud. Actualmente es difícil distinguir las diferencias metabólicas entre los alimentos ultraprocesados ​​y las dietas ricas en sal, azúcar y grasas, pero comprender esto podría conducir a mejores formulaciones por parte de la industria alimentaria.