Amazon acaba de dar un paso audaz hacia la computación cuántica, invirtiendo 36,7 millones de dólares en IonQ (IONQ), según su último informe ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). La medida coloca inmediatamente al gigante del comercio electrónico entre los mayores inversores en tecnología en empresas de hardware cuántico que cotizan en bolsa.
La computadora cuántica con trampa de iones de IonQ ya impulsa el servicio Braket de AWS, por lo que el acuerdo parece algo más que una simple inversión pasiva. Después de que se anunció la noticia, el precio de las acciones de IonQ subió aproximadamente un 7%.
En Francia, la startup cuántica Alice & Bob y el Instituto Nacional Francés de Información y Automatización (Inria) lanzaron conjuntamente un nuevo método de "Código Corazón" que utiliza sólo 53 qubits para preparar "estados mágicos", lo que supone un 8,7% menos que el método líder y acorta cinco veces el tiempo de procesamiento. El enfoque se ejecuta en su hardware actual "cat qubit", mejorando la escalabilidad sin requerir una reconfiguración masiva.
Mientras tanto, Japón lanzó su primera computadora cuántica superconductora totalmente autóctona en la Universidad de Osaka en su búsqueda de independencia tecnológica, mientras que Quantinuum, una empresa financiada por Honeywell (HON), se asoció con el Instituto de Innovación Tecnológica de los Emiratos Árabes Unidos para promover la investigación cuántica en la región del Golfo.
Todo esto muestra que las grandes empresas tecnológicas, las nuevas empresas y los gobiernos están presionando para comercializar la teoría cuántica, con el objetivo de hacerlo ahora o antes, a menor costo y a mayor escala.
