El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, reveló en una entrevista reciente que, aunque la compañía está avanzando en un plan de inversión en infraestructura informática multimillonaria, tiene reservas sobre continuar como director ejecutivo después de salir a bolsa.Altman admitió con franqueza que, aunque lidera una serie de proyectos de nivel estratégico en OpenAI, cree que carece de las cualidades de gestión básicas y la sensibilidad al mercado que requieren los directores ejecutivos de las empresas que cotizan en bolsa.

En particular, enfatizó que los líderes de las empresas que cotizan en bolsa deben tener la capacidad integral de lidiar con relaciones complejas con inversionistas y entornos regulatorios, y puede que no sea el mejor candidato.

Según divulgaciones de medios extranjeros, OpenAI planea invertir billones de dólares en los próximos años para construir infraestructura informática y explorar herramientas financieras innovadoras para respaldar la expansión. La estrategia tiene como objetivo fortalecer su posición de liderazgo global en inteligencia artificial.

Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de salir a bolsa, Altman admitió que se trataba de un posible camino de desarrollo, pero reiteró la cuestión de la idoneidad para el puesto de liderazgo: "Estoy seguro de que la empresa eventualmente saldrá a bolsa, pero no estoy seguro de si soy apto para liderar OpenAI después de que salga a bolsa".