Un equipo de investigación francés y canadiense utilizó creativamente la técnica del arte japonés "Kirigami" para rediseñar el paracaídas tradicional. Al cortar cientos o miles de agujeros en la tela del paracaídas, puede presentar de manera estable una forma de campana invertida al caer en el aire y aterrizar con precisión cerca del área objetivo. Se espera que esta tecnología mejore en gran medida la seguridad y precisión de los lanzamientos humanitarios desde el aire y la entrega de paquetes con drones.

Los miembros del equipo de investigación, principalmente del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Escuela Politécnica de Montreal, pasaron por múltiples rondas de experimentos y finalmente determinaron el patrón de "bucle cerrado" cortado por el láser en la lámina de plástico, permitiendo que el paracaídas se estire en una forma única de campana invertida cuando se despliega en el aire, controlando así de manera efectiva el punto de aterrizaje.

Según los informes, en repetidas ocasiones han dejado caer botellas que contienen este tipo de paracaídas desde una altura de casi 60 metros. Los experimentos han demostrado que el paracaídas puede caer casi verticalmente y la trayectoria es muy predecible, mucho mejor que la de los paracaídas tradicionales. Según el ingeniero mecánico y miembro del equipo Frédérick Gosselin, "el diseño en forma de campana invertida estira los espacios en el patrón de corte de papel, lo que hace que el flujo de aire pase a través de muchos agujeros pequeños de manera ordenada, evitando grandes turbulencias y flujos de aire inestables, y logrando así una ruta de descenso controlable".

A diferencia de los paracaídas tradicionales que dependen de interceptar el flujo de aire y utilizan una gran resistencia para frenar su caída pero se desvían fácilmente del objetivo, el nuevo paracaídas puede evitar significativamente el riesgo de caída y daño de material remoto. Esto es particularmente importante durante la ayuda humanitaria, áreas de alto riesgo o lanzamientos aéreos de emergencia por desastres naturales.

Además, este paracaídas tiene un proceso de producción sencillo y puede producirse en masa únicamente con equipos de corte por láser o troquelado. No requiere costuras ni montaje complicado. Puede fabricarse rápidamente en una variedad de materiales y tiene un gran potencial de promoción. En el futuro, los investigadores planean aprender del concepto Origami para optimizar aún más la capacidad de plegado del paracaídas, aumentar la rigidez estructural y ajustar el método de caída según las diferentes cargas.


La investigación fue publicada esta semana en la revista Nature. Los detalles del proyecto fueron publicados en un comunicado de prensa de la Ecole Polytechnique de Montréal, mostrando a los miembros del equipo y fotografías del prototipo del paracaídas.