Las últimas investigaciones muestran que el glaciar Hektoria en la Península Antártica retrocedió más de 8 kilómetros en solo dos meses, de noviembre a diciembre de 2022, y su área se redujo casi a la mitad, lo que lo convierte en el caso de retroceso de glaciar más rápido en la historia de la observación moderna. Este descubrimiento conmocionó a la comunidad científica porque si ocurre un mecanismo similar en glaciares más grandes, puede generar el riesgo de un aumento catastrófico del nivel del mar.


El rápido colapso fue causado por la caída del hielo marino que había estabilizado el glaciar durante más de diez años a principios de 2022, exponiendo el glaciar directamente a la fuerza del océano. Cuando todo el glaciar está sobre una "capa de hielo" de lecho rocoso plano subglacial, grandes franjas de hielo flotan casi simultáneamente, provocando fracturas en cadena que los investigadores describen como "como fichas de dominó que caen de atrás hacia adelante".

Aunque Hectoria tiene un tamaño limitado y tiene poco impacto sobre el nivel del mar, los mecanismos de colapso que expone podrían amenazar a glaciares más críticos. Por ejemplo, si el glaciar Thwaites, conocido como "glaciar del fin del mundo", colapsa por completo, el nivel global del mar aumentará 65 centímetros.

El estudio también señaló que los cambios en la Antártida se están acelerando: la superficie de hielo marino invernal en 2025 caerá al tercer nivel más bajo jamás registrado, y hasta el 59% de la plataforma de hielo podría estar en riesgo en el escenario de altas emisiones. Los científicos advierten que en la Antártida pueden estar acechando más mecanismos de retirada rápida no reconocidos, y existe una necesidad urgente de identificar qué áreas tienen vulnerabilidades similares.

Esto significa que los glaciares antárticos ya no sólo se "derriten lentamente", sino que de repente pueden "colapsar en grandes trozos", y los riesgos climáticos son más explosivos de lo que se imaginaba.