Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Oxford en el Reino Unido ha desarrollado un nuevo tipo de robot blando que no requiere componentes electrónicos, motores ni instrucciones computacionales y funciona únicamente con presión de aire.Las investigaciones muestran que este tipo de robot "sin cerebro" no depende de un sistema de control central ni de instrucciones de programa, sino que logra movimiento y coordinación a través de la interacción física entre su propia estructura y el mundo exterior.

Este logro abre una nueva dirección para el desarrollo de la inteligencia incorporada, es decir, codificar directamente la toma de decisiones y el comportamiento en la estructura del robot.Desde "robots controlados por el cerebro" hasta "robots cuyos cuerpos son en sí mismos sistemas inteligentes". Este nuevo tipo de robot es más eficiente y ahorra energía, y se espera que en el futuro logre un trabajo adaptativo en escenarios con energía limitada y entornos complejos.

Los robots blandos están hechos de materiales flexibles y son buenos para atravesar terrenos complejos o manipular objetos frágiles. Un objetivo importante en este campo es escribir mecanismos de comportamiento y toma de decisiones directamente en la estructura física de los robots, de modo que puedan adaptarse al entorno sin la necesidad de sistemas complejos de percepción y programación. Pero cómo hacer que este tipo de comportamiento automatizado surja de forma natural siempre ha sido un gran desafío.

Muchos organismos logran la coordinación corporal sin un control central. El equipo de investigación se inspiró en la naturaleza y diseñó una unidad modular de presión de aire que puede transmitir la presión del aire como electricidad en un circuito electrónico y completar diferentes funciones mecánicas. Dependiendo de la configuración del flujo de aire, esta unidad puede realizar tres tareas: moverse en respuesta a cambios en la presión del aire como un músculo; cambios de sentido en contacto como un sensor táctil; y controlar el cierre del flujo de aire como una válvula.

Estos módulos son como ladrillos Lego. Se pueden ensamblar varias unidades idénticas de unos pocos centímetros de tamaño en diferentes robots sin cambiar el diseño básico.El equipo montó en el laboratorio un prototipo de escritorio del tamaño de una caja de zapatos, que puede realizar acciones como saltar, vibrar y gatear.

Bajo una conexión específica, un solo módulo puede realizar tres funciones al mismo tiempo y puede producir movimientos rítmicos de forma autónoma mediante la aplicación continua de presión de aire. Cuando se conectan varios módulos, forman naturalmente ritmos sincronizados sin ningún control por computadora.