Después de meses de presión por parte de la industria automotriz, la Unión Europea se dispone a proponer relajar los estándares de emisiones para los autos nuevos y levantar una prohibición de facto sobre los motores de combustión interna. Según personas familiarizadas con el asunto, la Comisión Europea reducirá su requisito original de detener la venta de vehículos nuevos de gasolina y diésel a partir de 2035 y, en su lugar, permitirá la venta de una variedad de vehículos híbridos enchufables y vehículos eléctricos equipados con extensores de autonomía impulsados ​​por combustible.

Personas familiarizadas con el asunto dijeron que según las nuevas propuestas, las emisiones de los vehículos deberían reducirse en un 90% para mediados de la próxima década, en comparación con el objetivo actual de reducción del 100%. Las personas hablaron bajo condición de anonimato porque las discusiones sobre las propuestas no se han hecho públicas.

La Comisión Europea establecerá una condición que requerirá que los fabricantes de automóviles compensen la nueva contaminación mediante el uso de combustibles renovables con bajas emisiones de carbono o acero ecológico de producción local.

Se espera que la propuesta sea adoptada por la Comisión Europea el martes antes de ser presentada al Parlamento Europeo y a los estados miembros del Consejo de la UE para su discusión. Cada institución tiene derecho a proponer sus propias enmiendas, y el plan final se negociará y determinará en las llamadas "conversaciones tripartitas", es decir, negociaciones en las que participarán el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea.

La Comisión Europea se negó a comentar sobre las propuestas.