Un estudio nacional dirigido por la Universidad de Maryland está reclutando voluntarios para ayudar a registrar y analizar el espectro completo de los pedos humanos, informa scitechdaily. Los investigadores han presentado lo que llaman "calzoncillos inteligentes", el primer dispositivo portátil diseñado específicamente para medir los pedos humanos.

El dispositivo monitorea el hidrógeno liberado en los pedos utilizando sensores ocultos, brindando a los científicos un medio objetivo para estudiar una función corporal que durante mucho tiempo se ha basado en conjeturas y datos autoinformados. Además de contar la frecuencia de los pedos, esta tecnología también puede observar la actividad de los microorganismos intestinales en la vida diaria.

La flatulencia es una dolencia médica común, pero los médicos han carecido durante mucho tiempo de herramientas confiables para medirla. El gastroenterólogo Michael Levitt escribió en 2000: "Es casi imposible documentar objetivamente la presencia de un exceso de gas intestinal utilizando los métodos de prueba actuales".

Para resolver este problema, Brantley Hall, profesor asistente en el Departamento de Biología Celular y Genética Molecular de la Universidad de Maryland, dirigió un equipo para desarrollar un sensor portátil compacto que se puede conectar directamente a la ropa interior común. El dispositivo utiliza sensores electroquímicos para controlar la producción de gas intestinal las 24 horas del día.

El equipo de investigación informó en un estudio publicado en la revista Biosensors and Bioelectronics: X que los adultos sanos se tiran pedos una media de 32 veces al día. Este número es aproximadamente el doble de la estimación común que se encuentra en la literatura médica (14 ± 6 veces por día). Las diferencias individuales también fueron sorprendentes: algunos participantes grabaron sólo cuatro veces al día, mientras que otros registraron hasta 59 veces.

Se informa que el gas de los pedos humanos se compone principalmente de hidrógeno, dióxido de carbono y nitrógeno, y algunas personas también producen metano. El hidrógeno es particularmente importante porque lo producen únicamente los microbios intestinales que descomponen los carbohidratos no digeridos. Al monitorear continuamente los niveles de hidrógeno, los investigadores pueden observar durante cuánto tiempo y activamente la microbiota fermenta los alimentos.

En la prueba, después de que los participantes consumieran inulina, una fibra prebiótica que estimula la fermentación microbiana intestinal, el dispositivo pudo detectar un aumento significativo en el gas hidrógeno, con una sensibilidad del 94,7%, lo que demuestra que puede capturar cambios en la actividad microbiana inducidos por la dieta en tiempo real. Este tipo de seguimiento puede ayudar en el futuro a los científicos a comprender mejor el impacto de alimentos, probióticos o prebióticos específicos en la función intestinal.

Para establecer esta línea de base, Hall Lab está lanzando el proyecto Human Fart Atlas. El proyecto utilizará ropa interior inteligente para rastrear la producción de gas en cientos de adultos en todo Estados Unidos. Los participantes pueden registrarse de forma remota y recibir dispositivos por correo en sus hogares, lo que permite recopilar datos de una población amplia y diversa. Los investigadores analizarán patrones durante un período de 24 horas y compararán los resultados con la dieta y las características del microbioma de los participantes. El objetivo era determinar los pedos típicos entre adultos mayores de 18 años en los Estados Unidos.

Los hallazgos preliminares han revelado grupos distintos:

Excelente digestión: personas que siguen una dieta rica en fibra (25 a 38 gramos de fibra al día) pero que rara vez se tiran pedos. Los investigadores creen que estos grupos pueden arrojar luz sobre cómo los microbios intestinales se adaptan a patrones dietéticos ricos en fibra.

Altos productores de hidrógeno: personas que se tiran pedos con frecuencia. El estudio de estos grupos puede ayudar a los científicos a comprender los factores biológicos y microbianos que conducen a una alta producción de gas.

Persona promedio: la cantidad de pedos se encuentra en algún punto intermedio, lo que representa el rango medio de los patrones digestivos típicos.