Samsung lanzó su primer teléfono con pantalla triple, Galaxy Z TriFold, en diciembre del año pasado. Como pionero en el triple campo del campo de Android, la capacidad de la batería de este teléfono está fijada en 5600 mAh. Aunque esta especificación es aceptable para teléfonos móviles convencionales, la duración de la batería es ligeramente difícil frente a un dispositivo con tres pantallas.

Recientemente, un blogger extranjero realizó una transformación radical de este dispositivo. Intentó reemplazar la batería original de Samsung con una batería del lago Qinghai de Honor. Aumentó con éxito la capacidad de la batería en aproximadamente un 71% y finalmente alcanzó una asombrosa potencia de 9600 mAh.

Mediante el desmontaje, se descubrió que el Samsung Galaxy Z TriFold utiliza un diseño de tres celdas, es decir, hay un compartimiento de batería debajo de cada una de las tres pantallas. Sin embargo, la potencia total de 5600 mAh después de apilar las tres baterías ni siquiera es tan buena como la configuración de muchos teléfonos móviles domésticos con pantalla plegable dual actualmente en el mercado.
En respuesta a esta deficiencia, el blogger utilizó la tecnología de batería de Honor para remodelar la capacidad. Este trasplante de batería entre marcas ha dado un salto cualitativo en la duración de la batería de este teléfono móvil triple, entrando directamente en la era de los 9000 mAh, lo que ha provocado extensas discusiones en la industria.

Detrás de este enorme aumento de poder se encuentra la innovación en la ciencia de los materiales. El material del electrodo negativo de las baterías de polímero de litio convencionales suele ser grafito y su capacidad teórica específica es de sólo 372 mAh/g. La capacidad teórica específica del material de silicio llega a 4200 mAh/g, que es más de 10 veces mayor que la del grafito.
La batería Honor Qinghai Lake aprovecha al máximo las características del material del ánodo de silicio y carbono. Al combinar científicamente partículas de silicio con una matriz de carbono, no solo mejora en gran medida la densidad de energía por unidad de volumen, sino que también resuelve inteligentemente el problema de la estabilidad de la batería a alta capacidad.
Utilizando el efecto amortiguador del carbono, esta tecnología puede suprimir eficazmente la expansión del volumen del silicio durante la carga y descarga y evitar la formación de polvo en los electrodos. Esto permite que la batería transporte una cantidad de carga mucho mayor que las soluciones tradicionales manteniendo un volumen ultradelgado.
Este intento privado de integración de tecnología no sólo aprovechó el potencial del hardware de la pantalla triple de Samsung, sino que también confirmó que la tecnología de baterías domésticas tiene una fuerte ventaja competitiva en el campo de la densidad de energía. Para los usuarios que buscan lo último en duración de batería, esta solución de gran capacidad resulta sin duda muy atractiva.
