Como principal proveedor de sensores de cámara para iPhone, Sony se enfrenta actualmente a graves cuellos de botella en la producción. Este problema se concentra principalmente en el centro técnico de Sony en Nagasaki, Japón, y sus fluctuaciones en el rendimiento han amenazado directamente la estabilidad de la cadena de suministro.El Centro Técnico de Nagasaki aporta aproximadamente el 80% de las ventas mundiales de sensores para teléfonos inteligentes de Sony. Esta interrupción de la producción es considerada por la industria como un duro golpe y probablemente provocará una brecha significativa en el suministro de sensores de imagen de alta gama.

Ante los riesgos de suministro, Apple ha estado promoviendo activamente la diversificación de la cadena de suministro. El último movimiento estratégico es que Apple ha optado por unir fuerzas con Samsung en profundidad.Este último entrará oficialmente en la secuencia de suministro de sensores de imagen para la serie iPhone 18.

La fuerte alianza entre Apple y Samsung estaba planeada desde hace tiempo. Los dos gigantes financian conjuntamente la construcción de la primera planta de fabricación de sensores de imagen en Estados Unidos. Esta medida no sólo tiene como objetivo garantizar la seguridad del suministro, sino también evitar eficazmente aranceles elevados mediante la producción localizada.

Actualmente, Sony ocupa firmemente el dominio mundial de los sensores de cámara de los teléfonos inteligentes con una cuota de mercado del 51,6%, seguida de Samsung con una cuota del 15,4%. Con el cambio en los pedidos de Apple, el mercado mundial de sensores de imagen sufrirá grandes cambios.

Samsung está personalizando un sensor apilado de tres capas extremadamente avanzado para Apple. Se informa que se espera que su rendimiento general supere al de la clásica serie Exmor RS de Sony, logrando una mejora enorme en la velocidad de lectura de datos y la fotosensibilidad.

Para seguir buscando la máxima calidad de imagen, Samsung también está desarrollando una avanzada tecnología de obleas apiladas multicapa. Esta tecnología puede reducir físicamente la interferencia de la señal entre píxeles, proporcionando así un rendimiento de imagen más puro y delicado en entornos complejos de luces y sombras.

La serie iPhone 18, que se lanzará en la segunda mitad de este año, utilizará oficialmente sensores Samsung, lo que significa que el sistema de imágenes de Apple se despedirá de la era del dominio de Sony e introducirá competencia para impulsar un rendimiento de lentes más innovador.