Mientras celebra su 50 aniversario, Apple se enfrenta a un punto de inflexión crítico: cómo restablecer sus ventajas en la ola de la inteligencia artificial. Muchos ex empleados y observadores de la industria dijeron que Apple "se perdió unos cinco años de liderazgo" en la ola generativa de IA, pero la compañía todavía tiene las condiciones para regresar en la competencia futura.

Apple es conocida desde hace mucho tiempo por su filosofía de producto de "la privacidad es lo primero". La empresa promete a los consumidores que los datos del usuario se almacenan principalmente localmente en el dispositivo y no se utilizarán con fines publicitarios. Esta estrategia contrasta marcadamente con Google y Meta, que durante mucho tiempo se han basado en modelos publicitarios, entrenando algoritmos a través de grandes cantidades de datos de usuarios y entregando anuncios dirigidos.

Sin embargo, algunos expertos de la industria creen que esta estrategia pone a Apple en desventaja en las primeras etapas de la IA generativa. El entrenamiento de los actuales modelos convencionales de IA se basa en datos masivos y computación en la nube a gran escala, mientras que Apple ha sido relativamente cautelosa en la recopilación de datos y la inversión en infraestructura. Al mismo tiempo, Amazon, Microsoft, la empresa matriz de Google, Alphabet, y Meta están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos de IA y capacidades de modelos.

En este contexto, Apple ha adoptado recientemente una estrategia que llama la atención: alcanzar una cooperación de varios años con Google para utilizar el modelo Gemini para una versión mejorada de Siri. Anteriormente, Google había estado pagando enormes tarifas a Apple para convertirse en el motor de búsqueda predeterminado del iPhone. Sin embargo, en el campo de la IA, esta relación ha cambiado: Apple se ha convertido en cliente de pago del licenciante de tecnología.

Algunos analistas creen que la cuestión clave no es la financiación, sino los límites de los datos. A la industria le preocupa que si los datos de los usuarios se utilizan para mejorar los algoritmos de Google, se puedan debilitar las ventajas de privacidad que Apple ha enfatizado durante mucho tiempo. Por lo tanto, el foco se convierte en cómo ambas partes manejan el alcance del uso de datos.

El desarrollo de la IA de Apple también enfrenta otro desafío: el progreso de Siri ha estado estancado durante mucho tiempo. Siri se lanzó en 2011 y entró en el mercado antes que Amazon Alexa y Google Assistant, pero la expansión de sus funciones ha sido más lenta desde entonces. El ex columnista de tecnología del Wall Street Journal, Walt Mossberg, dijo que Apple "básicamente desperdició una ventaja de cinco años".

Dag Kittlaus, cofundador de Siri, también dijo que la visión original de Siri era mucho más ambiciosa que los productos existentes: no sólo para poder responder preguntas, sino también para realizar tareas complejas y formar un ecosistema similar a una tienda de aplicaciones.

La principal apuesta actual de Apple es la "IA en el dispositivo". La compañía cree que a medida que el tamaño de los modelos siga reduciéndose, en el futuro cada vez más tareas de IA se ejecutarán directamente en los chips de los dispositivos, en lugar de depender de la computación en la nube. Apple ha estado agregando unidades informáticas de IA dedicadas a sus chips desde 2017 para prepararse para este cambio.

Algunos analistas creen que si la informática de IA pasa gradualmente de la nube a los dispositivos terminales, esta tendencia puede reforzar las ventajas de Apple en el diseño de hardware y chips.

Al mismo tiempo, están surgiendo nuevas amenazas competitivas. OpenAI adquirió io, la empresa de diseño del ex jefe de diseño de Apple, Jony Ive, el año pasado y planea desarrollar nuevos dispositivos para la era de la IA. La especulación del mercado sugiere que dichos productos tal vez ya no dependan de pantallas tradicionales, sino que se centren en la voz o la interacción ambiental.

Sin embargo, algunas personas creen que este tipo de "dispositivo de inteligencia artificial sin pantalla" seguirá siendo difícil de reemplazar a los teléfonos inteligentes en el corto plazo. Tony Fadell, un ingeniero que participó en el desarrollo del iPod y de los primeros iPhone, dijo que es más probable que en el futuro surja un ecosistema compuesto por múltiples dispositivos de IA, y que los teléfonos inteligentes seguirán siendo el terminal principal.

En el evento del 50 aniversario, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, dijo que la compañía está promoviendo una nueva generación de Siri y capacidades de inteligencia artificial más amplias. A medida que la IA se convierte gradualmente en una tecnología clave para las plataformas informáticas de próxima generación, si Apple podrá recuperar su ventaja en esta etapa se está convirtiendo en el foco de atención del mercado.