Un estudio reciente publicado en Scientific Reports detalla el descubrimiento de una antigua especie de cocodrilo no descubierta previamente en Tailandia que tiene una estrecha relación evolutiva con el caimán (Alligatorsinensis).
La imagen de arriba muestra un caimán, que está estrechamente relacionado con el caimán tailandés recién descubierto (Alligatormunensis). Este innovador estudio revela características únicas del cráneo y proporciona una comprensión más profunda del contexto evolutivo de los cocodrilos asiáticos.
Los investigadores Gustavo Darlim, Márton Rabi, Kantapon Suraprasit, Pannipa Tian y su equipo identificaron la nueva especie estudiando un fósil de cráneo casi completo de Ban Si Liam en Tailandia. Llamaron a la especie Alligatormunensis en honor al cercano río Munn.
Los autores estudiaron los restos y examinaron las relaciones evolutivas entre el cocodrilo y otras especies comparándolos con los restos de 19 especímenes de cuatro especies de cocodrilos extintas, el cocodrilo americano existente (Alligator mississippiensis), el caimán chino (cocodrilo chino) y el cocodrilo de anteojos (Caimancrocodilus). También revisaron estudios publicados anteriormente sobre las características esqueléticas y las relaciones evolutivas de las especies de caimanes.
Los autores encontraron varias características del cráneo exclusivas de A. munensis, incluido un hocico ancho y corto, un cráneo alto, un número reducido de alvéolos y una ubicación de las fosas nasales alejadas de la punta del hocico. Además, notaron similitudes entre los caimanes y los cráneos de caimanes, como una pequeña abertura en el paladar, una cresta en la parte superior del cráneo y una cresta elevada detrás de las fosas nasales.
Creen que las dos especies están estrechamente relacionadas y pueden tener un ancestro común en las tierras bajas de los sistemas fluviales Yangtze-Xijiang y Mekong-Chao Phraya. Especulan que la elevación de la meseta tibetana del sureste hace entre 23 y 5 millones de años puede haber provocado la separación de diferentes poblaciones y la evolución de dos especies diferentes.
Los autores observaron que A.munensis tenía grandes alvéolos en la parte posterior de la boca, lo que sugiere que pudo haber tenido dientes grandes capaces de triturar conchas. Por lo tanto, creen que A.munensis puede comer presas de caparazón duro, como caracoles, además de otros animales.
Los hallazgos arrojan más luz sobre la evolución de los caimanes asiáticos.