La Comisión Europea ha aconsejado a los estados miembros que excluyan los equipos de Huawei y ZTE de la infraestructura de conectividad de sus operadores nacionales de telecomunicaciones, dijo el lunes un portavoz de la Comisión Europea. Esto significa que en futuras construcciones y actualizaciones de redes, se alienta a los estados miembros a no comprar ni utilizar equipos relacionados de los proveedores mencionados anteriormente.

Según un portavoz, el nuevo paquete de normas de ciberseguridad que la UE está a punto de aprobar dará a la UE el poder de prohibir el uso de equipos de "proveedores de alto riesgo" en todo el mercado de la UE. Una vez que las normas pertinentes entren oficialmente en vigor, la UE no sólo podrá emitir recomendaciones de políticas a los Estados miembros, sino que también podrá adoptar restricciones vinculantes de acceso al mercado en determinadas circunstancias.
Esta medida se considera la última manifestación del mayor endurecimiento de la supervisión por parte de la UE sobre la seguridad de la infraestructura de comunicaciones críticas, centrándose en los posibles riesgos de seguridad de la red en la construcción de redes de nueva generación como 5G. La UE enfatizó que las reglas relevantes están diseñadas para reducir la dependencia de la infraestructura crítica de un proveedor único o de alto riesgo y mejorar la resiliencia general de la ciberseguridad.
Mientras la UE presiona para endurecer las normas de ciberseguridad, China ha reaccionado con fuerza en los últimos días. China ha advertido anteriormente que si la UE implementa formalmente las nuevas regulaciones pertinentes, considerará tomar contramedidas. Beijing cree que las normas de ciberseguridad propuestas por la UE son "discriminatorias" y no favorecen una cooperación económica y comercial normal entre empresas chinas y europeas.
En la actualidad, algunos estados miembros de la UE han restringido o reducido la participación de Huawei, ZTE y otras empresas en la construcción de 5G y otras redes de comunicación a nivel de política nacional. A medida que avanzan nuevas normas, las directrices unificadas y las posibles prohibiciones a nivel de la UE pueden afectar aún más las opciones de suministro de equipos de los operadores y el diseño de inversiones futuras.