A medida que los precios de la memoria siguen aumentando, el mercado de PC se enfrenta a una nueva crisis: los módulos de memoria DDR5 falsificados han comenzado a circular en grandes cantidades a través de múltiples canales minoristas (incluido el comercio electrónico en línea y las tiendas físicas fuera de línea). Algunas falsificaciones incluso usan plástico para simular ser chips DRAM, y su apariencia es suficiente para parecer falsas.

Un usuario japonés de una plataforma social compartió un caso típico. Compró una memoria para computadora portátil DDR5 SO-DIMM de 16 GB etiquetada como fabricada por Samsung, solo para descubrir que era completamente falsa:
·El dedo de oro (contacto metálico) tiene una apariencia anormal, con bordes redondeados en lugar de los ángulos rectos estándar.
·Los chips de memoria en realidad provienen de SK Hynix, pero la etiqueta dice Samsung
·Algunas falsificaciones tienen el circuito de alimentación en la ubicación incorrecta o no coinciden en absoluto.

Para los aficionados al bricolaje que estén familiarizados con el hardware, estas falsificaciones pueden no ser difíciles de identificar. Pero para los consumidores comunes, a menudo resulta difícil distinguir la autenticidad. En particular, los módulos de memoria de escritorio suelen estar cubiertos con chalecos disipadores de calor, que cubren las partículas de DRAM. Es casi imposible detectar un fraude sin desmontar el disipador de calor o realizar pruebas en la computadora.

Lo que es aún más preocupante es que estos recuerdos falsos se venden abiertamente. En la plataforma de subastas japonesa Yahoo, el mismo módulo SO-DIMM DDR5 falso de 16 GB tiene un precio de 12.845 yenes (aproximadamente 573 RMB). La descripción del producto indica claramente que se trata de un "artículo basura", su función no ha sido confirmada y el vendedor no acepta devoluciones.

El fraude de memoria se está convirtiendo en una nueva zona de desastre después de las tarjetas gráficas y las CPU. En un entorno de mercado con precios elevados, los consumidores deben mantener los ojos abiertos para evitar pagar precios elevados para recomprar un trozo de "memoria plástica".