La administración Trump planea utilizar la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas para impulsar una declaración global de "libertad de expresión". Los legisladores europeos vieron en general la medida como un ataque implícito a las regulaciones de la UE dirigidas a las grandes plataformas tecnológicas.

Según el borrador de declaración distribuido por Estados Unidos a varios países, la administración Trump tiene la intención de instar a los jefes de gobierno a firmar el acuerdo durante la Reunión Anual de las Naciones Unidas en septiembre de este año. El borrador condena explícitamente las "nuevas leyes" y los "marcos regulatorios" que "ponen en peligro la libertad de expresión" en todo el mundo.
Desde que regresó a la Casa Blanca, Trump y sus aliados del partido han criticado las normas regulatorias para las plataformas en línea en jurisdicciones como la Unión Europea, diciendo que equivalen a "censura". En febrero de 2025, el vicepresidente estadounidense Vance incluso afirmó que la medida de Europa representa una amenaza mayor para el área local que Rusia o China. Alexander Gies, miembro del Parlamento Europeo del Partido Verde Alemán, dijo que el hecho de que la administración Trump califique todas las regulaciones tecnológicas como “contra la libertad de expresión” es esencialmente un espectáculo político destinado a desviar la atención pública de la censura hacia sí misma y sus aliados corporativos.
La declaración compromete a los firmantes a que acusaciones como "desinformación", "desinformación" o "discurso de odio" no deben utilizarse como base para castigar el discurso a menos que el contenido incite directamente a la violencia. Sarah Rogers, subsecretaria de Estado de Estados Unidos para Diplomacia Pública, dijo que el documento tiene como objetivo promover la transparencia y el consenso y al mismo tiempo servir como guía interpretativa para las empresas de tecnología estadounidenses cuando cumplen con las leyes extranjeras. Destacó que la declaración no tenía como objetivo revocar la regulación emblemática de la UE, la Ley de Servicios Digitales (DSA).
Sin embargo, el plan ha hecho saltar la alarma en Bruselas. Sandro Gozzi, miembro liberal del Parlamento Europeo, criticó la medida de la administración Trump por promover un "Salvaje Oeste global" y tratar de desregular las grandes plataformas tecnológicas mediante la llamada excusa de la "libertad de expresión". Destacó que Europa no está de acuerdo con esta posición. Para Europa, "libertad de expresión" no es lo mismo que "libertad de comunicación". En particular, las grandes plataformas en línea tienen la responsabilidad de regular el contenido, no la censura.
Actualmente, los países de la UE están considerando negociar el texto de la declaración para evitar que siente un precedente que pueda afectar a las propias regulaciones de la UE, y para evitar ser pasivos al negarse a firmar un documento en nombre de "proteger la libertad de expresión".
El amplio borrador no sólo busca proteger la expresión, incluido el discurso político y religioso, sino que también cubre áreas de preocupación para los partidarios de Trump, como las discusiones sobre el "proceso electoral" (incluidas preguntas sobre el sistema de conteo de votos), el "discurso científico y académico" sobre la salud pública y "hechos" que están respaldados por evidencia estadística o biológica incluso si son cuestionados por agencias oficiales. No está claro qué papel desempeñaron las grandes empresas tecnológicas estadounidenses en la promoción del documento, pero se han quejado de los altos costos y las obligaciones de cumplimiento de las regulaciones de la UE.