Según las últimas investigaciones realizadas por un equipo internacional de astronomía compuesto por la Queen's University y otras instituciones, los astrónomos han descubierto con éxito un exoplaneta extremadamente raro: NGTS-38 b. Este planeta gigante llamado "Super Júpiter" es aproximadamente 4,5 veces más masivo que Júpiter y aproximadamente un 8% más ancho que Júpiter. Su característica más significativa es que tarda 180 días (aproximadamente medio año) en orbitar su estrella anfitriona. Entre los exoplanetas detectados actualmente mediante el "método de tránsito", su período de revolución se encuentra entre los mejores.

Las pistas sobre el planeta se remontan a la Navidad de 2020, cuando el satélite de estudio de exoplanetas en tránsito (TESS) de la NASA capturó una leve caída en el brillo de la estrella causada por la obstrucción del planeta, conocida como "tránsito". Posteriormente, un equipo de investigación dirigido por los profesores Toby Rodel y Christopher Watson, estudiantes de doctorado de la Queen's University, utilizó el telescopio Next Generation Transit Survey (NGTS) en Chile para monitorear continuamente la estrella durante más de 200 noches, y finalmente capturó con éxito el final del segundo tránsito. El equipo de investigación analizó más a fondo la división y los cambios en las ondas de luz del espectro de la estrella y midió la pequeña atracción gravitacional ejercida por el planeta sobre la estrella. Finalmente, combinados con datos de múltiples partes, confirmaron la existencia de este planeta con un período orbital de 180 días.
Normalmente, los planetas en órbitas de períodos largos son extremadamente difíciles de detectar porque pasan por delante de su estrella con muy poca frecuencia. Las investigaciones muestran que la órbita de NGTS-38 b no es un círculo perfecto, sino una suave elipse. En el periapsis de su órbita, su distancia a la estrella es sólo un poco mayor que la distancia de Mercurio al sol; mientras que en el afelio, su distancia es cercana a la distancia de la Tierra al Sol. Debido a que su estrella anfitriona es más grande y más caliente que el sol, la temperatura general de este planeta es más alta que la de la Tierra. Es un "súper Júpiter cálido" de temperatura relativamente baja entre los planetas gigantes similares.
Los astrónomos señalaron que la enorme masa de NGTS-38 b le confiere una atracción gravitacional extremadamente fuerte y, debido a que está lo suficientemente lejos de la estrella anfitriona, tiene las condiciones potenciales para capturar y mantener satélites o anillos planetarios, lo que proporciona un objetivo muy valioso para futuras exploraciones de exoplanetas fuera del sistema solar. Además, llevar el límite de detección de exoplanetas a períodos más largos también es una acumulación de tecnología clave para la futura búsqueda de planetas habitables similares a la Tierra.
Este resultado ha sido publicado oficialmente en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Al mismo tiempo, otro equipo de investigación independiente dirigido por Felipe Rojas y el Dr. Rafael Brahm de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile también identificó este sistema planetario y publicó los resultados de su investigación en arXiv. Los científicos coinciden en que estos planetas raros que conservan "huellas dactilares" de su formación temprana proporcionarán evidencia clave para revelar el origen y los mecanismos de evolución de los planetas gigantes.