El 24 de julio, 25 empresas de tecnología estadounidenses, incluidas Nvidia, Microsoft, Meta y Palantir, publicaron conjuntamente una carta abierta en la que pedían a los responsables políticos que evitaran imponer "restricciones prematuras" a los modelos de inteligencia artificial de peso abierto, para no inhibir la competencia en el mercado ni provocar que la innovación local se pierda en el extranjero.

El modelo de peso de código abierto permite a los usuarios descargarlo, modificarlo y ejecutarlo libremente en sus propias instalaciones. Recientemente, a medida que los modelos de código abierto de China han superado a los principales productos estadounidenses en algunos indicadores técnicos, ha habido un feroz debate dentro de la comunidad tecnológica estadounidense y el gobierno sobre si restringir dichos modelos. Anteriormente, el modelo Kimi K3 lanzado por la startup china Moonshot AI tuvo un desempeño sólido, lo que generó preocupaciones en Estados Unidos sobre la propiedad intelectual y la tecnología. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessant, dijo una vez a los medios de comunicación que el gobierno está investigando si las empresas chinas han infringido los derechos de propiedad intelectual de Estados Unidos y mantendrán las sanciones; Los funcionarios de la Casa Blanca también acusaron a los modelos relevantes de adquirir tecnología mediante el entrenamiento de "destilación" de modelos estadounidenses cerrados.
En este sentido, la carta conjunta enfatiza que tales preocupaciones deben abordarse a través de marcos legales y comerciales precisos, en lugar de una prohibición integral de "talla única" de tecnologías innovadoras clave. Los gigantes tecnológicos señalaron en la carta que depender sólo de unos pocos modelos cerrados no es intrínsecamente seguro. Una vez violada o abusada, será difícil de detectar para el mundo exterior; y concentrar capacidades avanzadas de IA en manos de un número muy pequeño de empresas amplificará los riesgos sistémicos. El modelo abierto no sólo promueve una competencia sana, sino que también garantiza que los dividendos tecnológicos beneficien a una amplia gama de personas. El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, y el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, enviaron la carta a sus plataformas sociales personales.
Vale la pena señalar que OpenAI y Anthropic, que actualmente están valoradas en casi un billón de dólares estadounidenses y se están preparando para una oferta pública inicial (IPO), no firmaron esta carta abierta. En respuesta, el presidente de OpenAI, Greg Brockman, dijo que la compañía no participó en ninguna negociación sobre una prohibición y enfatizó que popularizar el uso de la tecnología de inteligencia artificial es extremadamente importante y que tener más modelos y aplicaciones más amplias es algo bueno para toda la industria. La carta conjunta concluía que el liderazgo de Estados Unidos en el campo de la IA no debería depender únicamente de un determinado modelo de vanguardia, sino de si puede construir un ecosistema fuerte y abierto que pueda empoderar a todos los ámbitos de la vida.