Para los adultos con obesidad, agregar un aguacate a su dieta diaria puede ayudar a reducir los marcadores sanguíneos específicos asociados con la enfermedad cardiovascular, según un nuevo estudio publicado en el Journal of Clinical Lipidology por el Departamento de Ciencias Nutricionales de Penn State.

El estudio siguió a 786 participantes obesos de 25 años o más durante seis meses. Los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos, un grupo mantuvo su dieta original y sus hábitos de ejercicio, y el otro grupo comió un aguacate extra todos los días además de mantener su dieta diaria.

Las comparaciones experimentales encontraron que después de seis meses, la concentración de partículas de lipoproteínas de baja densidad (LDL) en la sangre de los participantes en el grupo de aguacate diario se redujo en un promedio de 49 nanomoles por litro. Los investigadores estimaron que este cambio equivalía a una reducción del riesgo de enfermedad cardíaca de aproximadamente un 4%. Aunque esta reducción es relativamente leve en comparación con el efecto de control de riesgos del 14% al 29% logrado al mejorar integralmente la estructura general de la dieta, esta mejora es consistente en personas de diferentes géneros, razas, edades e índices de masa corporal (IMC).

Los investigadores señalaron que las partículas de lipoproteínas de baja densidad en los vasos sanguíneos desempeñan el papel de transportar el colesterol, y las partículas de LDL más pequeñas tienen más probabilidades de penetrar la pared de los vasos sanguíneos y formar placa, lo que a su vez hace que los vasos sanguíneos se endurezcan y se estrechen, aumentando las posibilidades de sufrir eventos cardiovasculares. Por lo tanto, medir la concentración de partículas de LDL puede revelar con mayor precisión el riesgo potencial de enfermedad cardíaca que simplemente medir el colesterol LDL total.

La mayoría de los experimentos relevantes anteriores se llevaron a cabo en un ambiente donde las dietas de todos los participantes estaban estrictamente controladas. Sin embargo, este estudio confirmó que sin cambiar la estructura general de la dieta en la vida real, sólo un pequeño ajuste dietético, como la introducción del aguacate, puede tener un impacto positivo en los indicadores de salud sanguínea, proporcionando un punto de entrada práctico para que el público mejore la calidad de la dieta.