Los científicos chinos han desarrollado una forma rentable de convertir el carbón en proteína, que, según dicen, alimenta al ganado de manera mucho más eficiente que las plantas naturales y utilizando muy poca tierra. Los pastos utilizados para criar ganado y las tierras de cultivo utilizadas para producir alimentos para animales se combinan para ocupar 40 millones de kilómetros cuadrados (15,4 millones de millas cuadradas), según OurWorld in Data. Eso es más de una cuarta parte de toda la superficie terrestre seca de la Tierra y casi el 40 por ciento de la tierra definida como "habitable".

Esta es una de las razones por las que la dieta rica en carne de los occidentales ha sido criticada por ser ambientalmente insostenible; El cultivo de plantas para alimentar a los animales hace un uso extremadamente ineficiente de la tierra que podría reservarse para bosques o utilizarse para otros fines.

Actualmente, más de una cuarta parte de la tierra seca del planeta se utiliza para cultivar plantas destinadas a la alimentación y el pastoreo del ganado. Una solución es cultivar carne en el laboratorio, pero otra podría ser empezar a utilizar otros métodos para producir proteínas para la alimentación del ganado. Esto es particularmente beneficioso para China. Según investigadores de biotecnología de la Academia China de Ciencias (CAS), China necesita actualmente importar alrededor del 80% de sus materias primas proteicas en forma de soja, lo que supone un grave problema de seguridad alimentaria para el país.

Por lo tanto, el equipo se propuso desarrollar un proceso para producir proteínas a partir de combustibles fósiles, basándose en la biotecnología de conversión de petróleo en proteínas iniciada por BP en la década de 1960.

El flujo del proceso del equipo de la Academia China de Ciencias es el siguiente: Primero, el carbón se convierte en metanol mediante gasificación, una tecnología que ahora puede lograr emisiones de carbono casi nulas. Luego, el metanol se alimenta a una cepa especial de Pichia pastoris, que fermenta el metanol, produciendo una proteína unicelular que contiene varios aminoácidos, vitaminas, sales inorgánicas, grasas y carbohidratos. El organismo resultante es mucho más rico en proteínas que las plantas y puede utilizarse para sustituir parcialmente piensos animales como pescado, soja, carne y leche desnatada.

La innovación clave del equipo fue seleccionar y diseñar genéticamente una cepa de levadura para que fuera más tolerante a los efectos tóxicos del metanol que las cepas anteriores, maximizando así la eficiencia de la transformación y reduciendo la cantidad de carbono perdido en el proceso.

El resultado: la levadura puede convertir metanol en proteína a una tasa de conversión del 92% del rendimiento teórico máximo del proceso. Esto lo convierte en "una opción rentable para la producción industrial de proteínas", afirmó el equipo.

Según el South China Morning Post, los investigadores se han puesto en contacto con un socio de producción no revelado para comenzar una demostración a escala industrial, en la que "ya se están produciendo miles de toneladas de proteína en una sola fábrica".

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista "Biotechnology for Biofuels".