Recientemente, un equipo de investigación dirigido por la Universidad Curtin en Perth, Australia, descubrió queEn el centro de 47 Tucanae, uno de los cúmulos globulares más antiguos y brillantes de la Vía Láctea, una misteriosa fuente de señales continúa emitiendo hacia la Tierra.Hay al menos 1 millón de estrellas en el cúmulo de 47 Tucanae, pero su diámetro es de sólo 120 años luz, por lo que es extremadamente brillante. Incluso si está a 14.500 años luz de la Tierra, puede alcanzar un brillo de magnitud 4,1 en el cielo nocturno, sólo superado por Omega Centauri, y puede verse a simple vista.

Los investigadores creen queLa señal proviene de un agujero negro de masa intermedia o un púlsar.

No sería demasiado sorprendente si fuera lo último, pero si fuera lo primero, sería un gran avance en la astrofísica.

Los agujeros negros de masa intermedia son el eslabón perdido entre los agujeros negros estelares y los agujeros negros supermasivos. La opinión generalizada sospecha que están ocultas dentro de cúmulos estelares globulares. Sin embargo, hasta el momento no se ha encontrado ninguna evidencia concluyente de la existencia de agujeros negros de masa intermedia dentro de cúmulos estelares globulares.

Los astrofísicos creen que los agujeros negros supermasivos son producidos por pequeños agujeros negros que se fusionan una y otra vez, pero necesitan encontrar un agujero negro de masa intermedia, o capturar la fusión de pequeños agujeros negros.