Resumen:
A medida que la industria naviera mundial continúa buscando soluciones de transporte marítimo bajas en emisiones, un nuevo concepto de proyecto con la energía nuclear como núcleo se está desarrollando a ambos lados del Atlántico. El proyecto “Corredor Rosa”, en el que participan conjuntamente Lloyd’s Register, Maersk Group, el puerto de Felixstowe en el Reino Unido y el puerto de Charleston en Carolina del Sur en Estados Unidos, se lanzó oficialmente recientemente para evaluar las condiciones de seguridad, regulatorias y de infraestructura necesarias para la construcción de una ruta transatlántica para buques portacontenedores de propulsión nuclear.

El llamado "canal rosa" lleva el nombre del código de colores de la energía nuclear en las industrias energética y naviera. A diferencia de los "canales verdes" que dependen de energías limpias como el combustible verde y el hidrógeno, los "canales rosas" se refieren específicamente a corredores de transporte y sistemas de apoyo planificados para la operación de buques nucleares.
Los participantes del proyecto señalaron que en los próximos diez años puede aparecer en el ámbito marítimo mundial un número considerable de buques mercantes de propulsión nuclear. Algunas previsiones de la industria creen que para 2035 puede haber hasta 50 buques de carga de propulsión nuclear en funcionamiento en todo el mundo. En este contexto, las empresas y los puertos pertinentes han comenzado a estudiar de antemano las diversas cuestiones que deben afrontar los buques mercantes de energía nuclear al entrar en funcionamiento práctico.
De hecho, los buques mercantes de propulsión nuclear no son un concepto nuevo. Ya en los años 50, el gobierno de Estados Unidos construyó el carguero mercante de propulsión nuclear "NS Savannah" en el marco del programa "Átomos para la paz". En ese momento, la gente alguna vez imaginó barcos propulsados por reactores nucleares para realizar tareas de transporte comercial global y lograr una navegación oceánica con emisiones cercanas a cero.
Sin embargo, esta visión finalmente no se hizo popular. Mirando hacia atrás en la historia, el problema no reside exclusivamente en el barco en sí, sino en el hecho de que aún no se ha establecido todo el sistema de apoyo. El puerto carece de las instalaciones correspondientes, el marco regulatorio aún no está completo y las normas de seguridad y los mecanismos de emergencia están lejos de estar maduros, lo que dificulta que los buques de carga de propulsión nuclear formen una red de operaciones comerciales incluso si son técnicamente viables.
Este proyecto "Canal Rosa" intenta resolver estos obstáculos prácticos de larga data. Los participantes planean utilizar un portacontenedores conceptual de propulsión nuclear como objeto de investigación para realizar una evaluación sistemática de la ruta transatlántica desde el puerto de Charleston en los Estados Unidos hasta el puerto de Felixstowe en el Reino Unido. El diseño del barco se basa en investigaciones previas sobre reactores nucleares flotantes y utiliza como base conceptos avanzados de reactores nucleares civiles.
El enfoque de la investigación cubrirá las condiciones de acceso a los puertos, los modelos de gestión de operaciones y las medidas de seguridad radiológica adecuadas para grandes terminales de contenedores. El equipo del proyecto espera utilizar esto para comprender qué instalaciones especiales deben establecerse para los procesos de atraque, carga, descarga y mantenimiento de futuros buques de carga de propulsión nuclear, así como qué modificaciones deben realizarse en el sistema portuario existente.
Las cuestiones de seguridad se convertirán en una de las direcciones de investigación centrales de todo el proyecto. Los participantes creen que para los buques de carga de propulsión nuclear que operan en el Atlántico Norte, la posibilidad de sufrir un secuestro en alta mar es relativamente baja, y tratar de irrumpir directamente en la zona del reactor traerá riesgos extremadamente altos para los intrusos. Por lo tanto, el foco del futuro trabajo de seguridad se centrará más en la supervisión del combustible nuclear y la protección de los sistemas de control de los reactores.
Entre ellos, se enumeran como cuestiones clave cómo garantizar la trazabilidad del combustible nuclear durante su transporte y uso, y cómo prevenir ataques cibernéticos y daños físicos a los sistemas de control de los buques. Además, el proyecto también estudiará los sistemas de seguridad de los buques, la resiliencia de las redes, los mecanismos de respuesta a emergencias, los sistemas de seguros y las cuestiones de coordinación entre los sistemas de supervisión marítima y nuclear.
Lloyd's Register declaró que el objetivo del proyecto no es poner inmediatamente en funcionamiento buques mercantes de propulsión nuclear, sino establecer un marco de cooperación para la posible era futura del transporte marítimo de energía nuclear y ayudar a la industria a identificar las lagunas existentes, las lagunas regulatorias y las cuestiones técnicas posteriores que deben resolverse, a fin de prepararse para la construcción de un verdadero corredor marítimo internacional de propulsión nuclear en el futuro.
El proyecto también se considera parte de la cooperación cada vez más profunda entre los Estados Unidos y el Reino Unido en el marco del Acuerdo de Prosperidad Tecnológica. Ambas partes se han comprometido previamente a explorar aplicaciones civiles de la energía nuclear marítima, y este estudio del “canal rosa” transatlántico se considera un intento importante de promover la implementación de objetivos relevantes.
A medida que la industria naviera mundial enfrenta requisitos de reducción de emisiones cada vez más estrictos, la energía nuclear, como ruta técnica que puede proporcionar energía estable a largo plazo y casi ninguna emisión directa de gases de efecto invernadero durante la operación, está volviendo a entrar en los horizontes de los gobiernos y las compañías navieras. Aunque todavía queda un largo camino por recorrer antes de la explotación comercial a gran escala de buques portacontenedores de propulsión nuclear, el proyecto "Canal Rosa" muestra que la industria ha comenzado a tomar medidas preliminares para este posible futuro.
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