Un innovador estudio de epigenética del cáncer analizó 1,7 millones de células de diversos cánceres y descubrió patrones únicos de activación del ADN que son fundamentales para la progresión del cáncer. Este estudio proporciona nuevos conocimientos sobre marcadores de pronóstico y posibles estrategias terapéuticas dirigidas.

Cada célula sintetiza sus propias proteínas interpretando la información genética de los genes. Las mutaciones genéticas son cambios en esta información que perjudican la función de las proteínas afectadas. En oncología, esto se considera genética del cáncer. Sin embargo, en las últimas décadas ha surgido un nuevo campo: la epigenética del cáncer.

Los cambios epigenéticos no cambian la información, pero cambian transitoriamente la capacidad de las células para leer ciertos genes propios, produciendo así proteínas relacionadas. Existe un vasto programa epigenético que controla el funcionamiento general de la célula de esta manera y, una vez alterado, puede poner a la célula en la línea de partida de una transformación maligna.

Dr. Edward Porta, investigador del Instituto contra la Leucemia Josep Carreras. Fuente de la imagen: Instituto contra la Leucemia Josep Carreras

Entonces, ¿hay alguna manera de rastrear estos cambios y comprender la epigenética de la transformación del cáncer?

Un equipo internacional de investigadores ha comenzado a desvelar este hito tan esperado. Analizaron 1,7 millones de células de 225 muestras primarias y metastásicas de 205 pacientes con 11 tipos de cáncer diferentes.

Para cada célula, el equipo obtuvo el transcriptoma, el exoma y el epigenoma completos. Esto cubre prácticamente todas las mutaciones genéticas, la accesibilidad de los genes y sus consecuencias. Utilizando una potente potencia informática, pueden inferir el estado funcional general de cada célula analizada y vincularlo a tipos de cáncer específicos.

Los hallazgos, publicados en la prestigiosa revista científica Nature, muestran que muchas regiones del ADN se activan o desactivan de forma específica para el cáncer, formando la firma de cada tumor.

Estas diferencias están asociadas con la progresión del cáncer y muchas corresponden a características bien establecidas del cáncer: los pasos que deben seguir las células para volverse malignas. El Dr. Edward Porta, líder de grupo del Instituto contra la Leucemia Josep Carreras (IJC-CERCA), es miembro del equipo de investigación y tiene una amplia experiencia en el análisis de grandes cantidades de datos biológicos.

La nueva publicación señala los cambios epigenéticos a nivel del ADN como una causa subyacente del cáncer. Especialmente la accesibilidad de las regiones potenciadoras, que son reguladores maestros que actúan sobre muchos genes simultáneamente.

En conjunto, estos resultados se suman a una breve lista de genes que sirven como marcadores de buen o mal pronóstico, lo que constituye información valiosa para el manejo clínico de los pacientes.

El análisis también identificó las vías celulares de estos importantes genes, lo que permitió rastrear sus interacciones de largo alcance. A veces, los genes afectados son tan básicos que es imposible fármacos directamente sin efectos secundarios, pero si se comprende toda la vía, los investigadores pueden desarrollar estrategias que se dirijan a los eslabones más débiles de la cadena para maximizar la eficacia de los tratamientos y minimizar los efectos adversos.