Los analistas predicen que un arancel del 25% sobre los bienes importados de México tendrá un impacto significativo en el mercado minorista de consolas de juegos de Estados Unidos. Dado que México desempeña un papel vital en la producción de juegos físicos, estos aranceles de importación podrían generar precios más altos o un mayor cambio hacia la distribución de juegos exclusivamente digitales.
Si bien los discos de videojuegos vendidos en Estados Unidos alguna vez se produjeron en el país, el analista de Circana Mat Piscatella y el analista de Niko Parners Daniel Ahmad señalaron que gran parte de la infraestructura de producción crítica de la industria se ha trasladado desde entonces a México. Históricamente, Sony ha producido casi todos sus discos en una fábrica en Indiana, que ahora produce principalmente envases para cartuchos de juegos de PlayStation 5.
El presidente estadounidense Trump ha amenazado repetidamente con imponer aranceles del 25% a diversos bienes importados de Canadá y México. El gobierno ha pospuesto esta decisión por primera vez, pero una vez que expire el retraso, el aumento de costos resultante podría afectar a los editores y minoristas de juegos.
Mientras tanto, se espera que el arancel de importación chino existente del 20% continúe haciendo subir los precios del hardware.
Las empresas de juegos pueden trasladar estos costos a los consumidores, pero el impacto podría extenderse más allá del precio de los juegos físicos. Si bien las ventas digitales eliminan el costo de fabricar discos y compartir los ingresos con los minoristas, los editores tienden a embolsarse la diferencia en lugar de bajar el precio de los juegos digitales, lo que puede tensar sus relaciones con los minoristas.
Otra posible respuesta es acelerar la distribución exclusivamente digital. Los juegos de disco-disco para PC han sido prácticamente inexistentes en la mayoría de los territorios durante años, pero los juegos de consola digital a precio completo siguen siendo raros.
A pesar de un cambio importante en el consumo digital en las consolas (las ventas de juegos físicos se han reducido a la mitad desde 2021), muchos jugadores todavía prefieren tener discos que puedan intercambiarse o prestarse a amigos.
Regresar la producción de discos a Estados Unidos sería costoso y llevaría mucho tiempo. Dada la continua caída en las ventas minoristas de juegos, es posible que muchos editores no vean ningún incentivo para realizar esta inversión, lo que refuerza aún más la creciente tendencia de la industria a alejarse de los medios físicos.