La investigadora e ingeniera inversa de Google "LaurieWired" publicó recientemente una publicación que invita a la reflexión sobre X: ¿Qué pasará después del apocalipsis de la fabricación de CPU? ¿Cómo afrontará el mundo tecnológico un futuro sin procesadores más nuevos y más rápidos? John Carmack, una leyenda de la programación y la optimización, dio una respuesta igualmente convincente.

Laurie Wired propuso el concepto de "Zero Tape Day" (Día Z), un día en el que los fabricantes dejarán de producir nuevos diseños de silicio. Teniendo en cuenta los suministros existentes, los investigadores predicen que el aumento vertiginoso de los precios de las computadoras, el estancamiento de la capacidad de computación en la nube y la creciente migración electrónica degradarán lentamente el rendimiento de los chips de última generación construidos en nodos más pequeños, todo ello dentro del primer año después del Día Z.

En los próximos años, la situación empeoraría, con un próspero mercado negro de procesadores y potencia informática de alto rendimiento que valía más que el oro. La tecnología informática podría retroceder décadas a medida que los sistemas más antiguos construidos en nodos más grandes resulten más resistentes a la electromigración.

La gente modificaría los procesadores clásicos como el Motorola 68000 para que pudieran funcionar durante miles de años sin un desgaste grave a nivel de puerta. Los sistemas más avanzados, como el iMac G3 vendido entre 1998 y 2003, se convertirían en estaciones de trabajo de la élite, mientras que el hombre común usaría hardware más antiguo como Gameboy, Macintosh SE y Commodore 64.

LaurieWired cree que 30 años después del Día Z, el mundo se convertirá en una distopía, donde los sistemas informáticos se parecerán a los de los años 1970 y 1980. La Internet moderna dejará de existir y será reemplazada por el intercambio de datos de la “Red Stalker” en unidades de estado sólido (SSD) y los esfuerzos para proteger el valioso hardware de escritorio de la confiscación.

El ex desarrollador de id Software, John Carmack, decidió participar en este experimento mental. Su experiencia en el desarrollo del motor gráfico Doom en sólo 28 horas en "hardware antiguo" proporciona cierta perspectiva. Carmack dijo que si la optimización del software fuera una prioridad para los desarrolladores, entonces una gran parte del mundo moderno podría funcionar con hardware obsoleto.

    El "dios" programador sugirió que los desarrolladores migren todos los productos basados ​​en microservicios interpretados a una base de código nativo monolítico. Los programadores abandonarán los modelos de desarrollo modernos y buscarán métodos más eficientes, como los utilizados en los primeros días de la informática (cuando no había Internet para implementar parches).

    Este reinicio de paradigma obligará a los programadores post-apocalípticos a hacer que el hardware antiguo vuelva a funcionar mediante la optimización del software. Carmack también reconoció que sin tecnología informática escalable y de costo ultrabajo, los nuevos productos innovadores serán cada vez más escasos.

    Aunque las ideas de Carmack se basaron en los experimentos mentales de Laurie Wired, sus ideas siguen siendo relevantes en el mundo de la informática actual. Por ejemplo, si Microsoft prioriza la optimización de Windows 11, ¿impondrá también requisitos estrictos de hardware? Ésta es una cuestión en la que vale la pena reflexionar. Asimismo, ¿cuánto beneficio podría aportar una mejor optimización a la industria del juego?