El orbitador Mars Odyssey de la NASA, lanzado en 2001, acaba de completar su vigésimo segundo año de observaciones minuciosas de Marte. A medida que la nave espacial continúa creciendo, los científicos de la Tierra buscan más formas de aprovechar sus capacidades.

Odyssey capturó recientemente imágenes nunca antes vistas de la atmósfera del Planeta Rojo, brindando a los científicos y al público nuevas e impresionantes vistas del horizonte curvo de Marte. La nave espacial tomó estas imágenes desde una altitud de aproximadamente 400 kilómetros, la misma altitud a la que la Estación Espacial Internacional (ISS) orbita nuestro Punto Azul Pálido, el apodo de la Tierra.

Los científicos de la NASA utilizaron la cámara infrarroja de Odyssey, el Sistema de Imágenes de Emisión Térmica (THEMIS). La sensibilidad de la cámara a la temperatura permite a la NASA mapear la formación de hielo, rocas, arena y polvo, así como los cambios de temperatura, pero generalmente se limita a observaciones de superficie.

THEMIS está instalado en una posición fija en el orbitador, por lo que normalmente apunta directamente a la superficie de Marte. Para obtener nuevas vistas de la atmósfera marciana, los ingenieros de la NASA en JPL trabajaron con Lockheed Martin Spaceflight, la compañía que construyó Odyssey, para desarrollar un nuevo plan para la nave espacial.

La NASA explicó que THEMIS no puede girar, por lo que es necesario ajustar todo el orbitador. La nave espacial se giró casi 90 grados para garantizar que el sol aún pudiera alimentar sus paneles solares sin dañar otros equipos sensibles. Debido a la rotación prevista, la antena del orbitador se desvió brevemente de la Tierra, lo que provocó una interrupción de las comunicaciones durante varias horas durante la fase de observación.

La imagen panorámica capturada por Odyssey muestra la superficie curva de Marte, con las nubes brumosas y el polvo que componen la delgada atmósfera del planeta extendiéndose en todas direcciones. Esta nueva visión no sólo sorprenderá a los entusiastas del espacio, sino que también ayudará a los científicos de la NASA a obtener nuevos conocimientos sobre la atmósfera marciana.

Mientras Odyssey se desviaba de su posición habitual con respecto a la superficie marciana, la NASA también capturó nuevas imágenes de Fobos. La diminuta luna marciana, de sólo 26 kilómetros de diámetro, fue fotografiada desde diferentes ángulos y condiciones de iluminación, proporcionando nuevos datos sobre su composición y propiedades físicas. Los datos podrían ayudar a resolver finalmente el debate sobre el origen de Fobos, ya que la luna fue capturada por la gravedad de Marte o expulsada de la superficie marciana después de un impacto planetario masivo.