El interés en la construcción de líneas de producción de chips ha aumentado significativamente en los Estados Unidos en los últimos años, principalmente debido a la política del gobierno estadounidense de tratar las líneas de producción de chips como una cuestión de seguridad nacional. Durante la administración Trump, vimos empresas como TSMC y Samsung invertir fuertemente en la región. Según el informe "Economic Daily" de Taiwán, la fábrica de Texas de Global Wafers ha alcanzado un nuevo hito, logrando la producción de obleas de silicio en Estados Unidos, reduciendo así su dependencia de las empresas taiwanesas.

La importancia de producir obleas de silicio en Estados Unidos es fundamental para localizar la fabricación de chips. Los chips producidos por TSMC primero requieren obleas de silicio. Para chips avanzados, el diámetro de la oblea de silicio suele ser de 300 mm (12 pulgadas). Sin obleas de silicio, el proceso de fabricación de chips no puede comenzar en absoluto.

Se espera que la fábrica estadounidense de Global Wafer produzca 300.000 obleas por mes en la primera fase.

Estados Unidos ha dependido en el pasado de empresas como Shin-Etsu Chemical y Sumco para proporcionar obleas de silicio, que se importan de empresas extranjeras como TSMC. Ahora, Texas tendrá una fábrica de obleas exclusiva, lo que agilizará el proceso y permitirá al gigante taiwanés y a otras empresas obtener obleas localmente, compensando el tiempo que lleva importarlas.

El ejecutivo de Global Foundry, Mark Englund, reveló que Texas es un lugar ideal para su empresa conjunta debido a los incentivos fiscales y las ventajas de la cadena de suministro.

Estados Unidos está atrayendo el interés de muchas empresas de semiconductores de todo el mundo en un esfuerzo por trasladar el foco de la fabricación de obleas del este al oeste.