La Organización Mundial de la Salud ha declarado el brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda una emergencia de salud pública de preocupación internacional, advirtiendo que la rara cepa del virus, para la que actualmente no hay vacuna ni tratamiento aprobados, puede estar más extendida de lo detectada.

La Organización Mundial de la Salud dijo el domingo que el brote causado por el virus Bora ha alcanzado el nivel de alerta más alto según el Reglamento Sanitario Internacional debido a la transmisión transfronteriza, grupos inexplicables de muertes y una incertidumbre significativa sobre la escala de la epidemia.
Anteriormente, se confirmaron casos de Ébola en Kampala, la capital de Uganda, y Kinshasa, la capital del Congo (RDC), una ciudad con una población de alrededor de 20 millones, lo que confirma que el virus se ha extendido más allá de las remotas zonas mineras donde se detectó el brote por primera vez.
"Este evento es extraordinario", dijo el director general de la Organización Mundial de la Salud en un comunicado, citando los continuos disturbios en el este del Congo debido a la falta de una vacuna o tratamiento aprobado para esta cepa y evidencia de que el brote puede ser mucho mayor que el número oficial de casos.
Hasta el 16 de mayo, el Congo había notificado 8 casos confirmados por laboratorio, 336 infecciones sospechosas y 87 muertes sospechosas en la provincia de Ituri, según los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades. Uganda ha confirmado dos casos y una muerte en Kampala, ambos de viajeros llegados del Congo.