Durante años, muchas empresas han estado trabajando para hacer realidad la tan soñada promesa de los coches voladores. Aún quedan desafíos importantes, pero el ritmo de desarrollo en este campo se ha acelerado significativamente a lo largo de 2023. Múltiples propuestas describen servicios de taxis voladores que podrían aparecer en las principales ciudades durante los próximos dos años. Los hitos recientes podrían encaminar a la naciente industria hacia el lanzamiento de servicios de taxi aéreo en 2024 y 2025.
Persisten las preocupaciones sobre costos y seguridad, pero los reguladores están cada vez más entusiasmados con una tecnología que podría ahorrarles a los pasajeros un tiempo significativo en sus viajes.
Si Volocopter planea brindar servicio en París para los Juegos Olímpicos de verano de 2024, podría ser una de las primeras compañías de taxis voladores en lanzar el servicio. La empresa está diseñando múltiples rutas entre Versalles y los aeropuertos de París.
Desde que se aprobó el programa de Volocopter, ha volado con éxito vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) en Florida, Nueva York y Osaka. Estas pruebas demostraron que los taxis voladores pueden operar en aeropuertos metropolitanos e internacionales. Otra empresa de taxis voladores, Joby Aviation, completó recientemente una simulación de control de tráfico aéreo con la NASA y ha iniciado planes para construir plataformas de aterrizaje especializadas en todo Japón.
Joby planea lanzar un servicio de taxi aéreo en la ciudad de Nueva York para 2025, y Archer Aviation se está asociando con United Airlines para ofrecer taxis voladores en Chicago aproximadamente al mismo tiempo. Sin embargo, China puede estar actualmente a la cabeza en lo que respecta a los taxis voladores. El gobierno chino aprobó recientemente a EHang para brindar servicios de prueba en Xinjiang y Shenzhen. Mientras tanto, la FAA ha redactado recomendaciones para permitir vuelos electrónicos de corto alcance para 2028.
A pesar de estos avances, persisten barreras importantes para la adopción generalizada. El problema más obvio puede ser el costo. Emplear nueva tecnología para volar por encima del tráfico es intrínsecamente caro, pero Joby y Archer esperan que los taxis voladores lleguen a ser tan baratos como Uber. Otro problema es la seguridad, ya que el peso extra de las baterías eVTOL complica el vuelo.
Además, el diseño VTOL que eligieron ha sido históricamente problemático. Desde que el ejército estadounidense comenzó a desplegar aviones V-22 Osprey VTOL en 2007, 10 han funcionado mal, lo que ha provocado 24 muertes. Más recientemente, el ejército dejó en tierra su flota Osprey de 32 mil millones de dólares después de un accidente fatal frente a la costa de Japón.
Estos problemas provocaron que competidores como KittyHawk y Uber abandonaran el mercado. El tiempo dirá si Joby, EHang, Volocopter y Archer podrán perseverar y finalmente ofrecer servicios de taxi aéreo asequibles.