La Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicó el día 3 su último informe, elevando el nivel de previsión de aceleración del fuerte fenómeno de El Niño en los próximos meses, y advirtió que es probable que este fenómeno haga subir aún más las temperaturas globales y aumente significativamente el riesgo de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en muchos lugares.

El científico de la Organización Meteorológica Mundial, Álvaro Silva, señaló que las condiciones de El Niño están ocurriendo actualmente en el Pacífico ecuatorial, y los principales modelos de pronóstico convencionales son muy consistentes al indicar que esto está a punto de convertirse en un fuerte evento de El Niño. Silva enfatizó que la intensidad de El Niño es crucial, ya que su efecto de aumento adicional sobre las temperaturas globales a menudo resulta en que las temperaturas promedio globales establezcan nuevos récords históricos. Según la tendencia actual de evolución meteorológica plurianual, el impacto potencial de esta ronda de El Niño en diferentes regiones del mundo durará al menos hasta finales de este año y afectará a 2027.
La Organización Meteorológica Mundial había pronosticado anteriormente que a principios de junio podría producirse un El Niño moderado o fuerte, pero los últimos datos de observación han aumentado significativamente la confianza en la predicción de un "El Niño fuerte". La agencia también afirmó que si la información de seguimiento a finales de este verano muestra que la gravedad se ha intensificado, no descarta la posibilidad de aumentar aún más el nivel de pronóstico en el futuro.

Los pronósticos climáticos trimestrales muestran que esta ronda de El Niño fuerte presentará características típicas y fuertes de perturbación climática. Afectados por esto, Centroamérica, el Caribe y partes de Norte y Suramérica estarán más secos de lo normal; Durante la temporada de monzones, partes del sur de Asia, Indonesia y partes del sudeste asiático también enfrentarán la amenaza de sequía y falta de lluvia.
Los expertos en meteorología mencionaron que, como manifestación extrema del cambio climático, Europa acaba de experimentar la ola de calor anormal más grave jamás registrada del 20 al 28 de junio, provocando interrupciones locales en el suministro de energía, daños a la infraestructura y una enorme presión de sobrecarga en los sistemas médicos y de salud. La Organización Meteorológica Mundial reitera que El Niño es un fenómeno periódico en el que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental aumentan regularmente, y que suele durar de 9 a 12 meses. En el contexto actual del calentamiento global, su superposición con los cambios climáticos causados por las actividades humanas hará que la situación global de prevención y reducción de desastres climáticos extremos sea más grave.