Ingenieros de la Universidad Northwestern desarrollaron recientemente un prototipo de dron llamado "Phantom Twist" que explota inteligentemente la visión del movimiento residual y los límites de la visión humana para hacerlo casi invisible mientras vuela. A diferencia de la tecnología sigilosa tradicional que se basa en camuflaje, paneles transparentes o materiales que refractan la luz al estilo de ciencia ficción, Phantom Twist opta por una rotación de alta velocidad extrema para mezclarse con el fondo del entorno.

El cuerpo del dron puede girar de 15 a 25 veces por segundo, lo que hace que el ojo humano combine automáticamente las partes móviles con el fondo. Al alcanzar la velocidad más alta, todo el avión desapareció casi por completo, mostrando solo una trayectoria ligeramente borrosa. A diferencia de los cuadricópteros tradicionales con cuatro alas giratorias y un fuselaje relativamente estacionario, Phantom Twist utiliza un solo motor y hélice. La hélice gira en una dirección mientras que el resto del fuselaje gira en la dirección opuesta, eliminando así las partes estacionarias que el ojo humano puede fijar.
Para mantener la estabilidad del vuelo mientras gira a alta velocidad, el equipo de investigación generó alrededor de 20.000 configuraciones factibles a través de modelos computacionales y utilizó inteligencia artificial y algoritmos de optimización para reorganizar componentes como motores, baterías, placas de circuito y contrapesos, y finalmente seleccionó un diseño que tenía en cuenta el rendimiento del vuelo y la visibilidad ultrabaja. Las soluciones candidatas se probaron en cien entornos reales mediante simulaciones y su visibilidad se calificó mediante un modelo de percepción visual humana. La versión final se dispersó en altura y ángulo de los componentes, dejando suficientes espacios para evitar la superposición de piezas sólidas al girar para formar contornos oscuros llamativos. Según los indicadores de visibilidad pertinentes, el reconocimiento del "Phantom Twist" es sólo una décima parte del de un cuadricóptero del mismo tamaño.
Sin embargo, la tecnología todavía tiene ciertas limitaciones. El prototipo actual depende en gran medida de sistemas de seguimiento óptico externos y, por lo tanto, se limita a volar en un entorno controlado, mientras que sus cables expuestos y sus varillas de soporte de fibra de carbono aún son visibles. Además, sigue haciendo un ruido similar al de los drones tradicionales al volar. Se espera que las versiones futuras introduzcan sistemas de propulsión más silenciosos, así como materiales más transparentes, dijeron los investigadores. Los posibles escenarios futuros de aplicación del dron incluyen la observación de la vida silvestre sin interferir con el comportamiento animal, la realización de mapas de humedales y la realización de inspecciones de infraestructura con menos interferencia visual. También se espera que la cámara en el fuselaje proporcione una vista panorámica de 360 grados para la navegación.