Meta lanzó recientemente oficialmente un nuevo sistema de detección de contenido de IA, "Content Seal", cuyo objetivo es incrustar marcas de agua invisibles en imágenes creadas por los modelos de última generación de IA de la compañía (como Muse), ayudando así a los internautas a distinguir el contenido real de las falsificaciones profundas. Sin embargo, el lanzamiento de este nuevo sistema no obtuvo elogios de la industria. Más bien, desencadenó dudas generalizadas sobre su necesidad y practicidad.

Se entiende que el principio de funcionamiento central de Content Seal es similar al de Google.
El análisis señaló que Content Seal ha expuesto muchas limitaciones obvias en esta etapa. En primer lugar, actualmente los usuarios solo pueden pasar la prueba que Meta está probando.
Además, Meta también impone un límite de uso diario a la herramienta de detección para evitar abusos maliciosos del sistema, lo que contrasta marcadamente con el estándar C2PA que no establece límites de consultas. Las pruebas de medios relevantes también muestran que la tasa de éxito de la detección de Content Seal es baja cuando se enfrenta a imágenes recortadas. La industria generalmente cree que con la ola de IA generativa que está arrasando el mundo, Meta lanzó este sistema de desarrollo propio con funciones limitadas y un inicio tardío. No solo no logró mejorar efectivamente la transparencia de la IA de toda la red, sino que agregó obstáculos innecesarios para que los usuarios principales verificaran la autenticidad del contenido.