Una nueva investigación muestra que los cambios ambientales pueden alterar las relaciones jerárquicas entre los depredadores microbianos y sus presas.En un nuevo estudio, la relación depredador-presa de dos bacterias cultivadas en el laboratorio se revirtió después de que una de ellas se cultivó a temperaturas más bajas. Marie Vasse, de la empresa francesa MIVEGEC, y sus colegas publicaron los hallazgos el 23 de enero en la revista de acceso abierto PLOS Biology.
Investigaciones anteriores han demostrado que el contexto ecológico afecta las relaciones depredador-presa. Por ejemplo, la similitud o contraste entre el color de fondo de una especie de presa y el color de la presa puede afectar la facilidad con la que un depredador puede detectar a su presa. Además, las relaciones depredador-presa a veces cambian, como cuando dos crustáceos se cazan entre sí, y los cambios en la salinidad circundante invierten qué animal es dominante. Sin embargo, hay pocos otros ejemplos conocidos de cambios en esta relación en respuesta a cambios ecológicos abióticos.
Algunas bacterias se alimentan de otras bacterias y el entorno ecológico afecta la eficiencia de la presa. Basándose en este conocimiento, Vasse y sus colegas realizaron varios experimentos de laboratorio para probar cómo la temperatura afecta la relación depredador-presa entre dos bacterias, Myxococcus xanthus y Pseudomonas fluorescens.
Descubrieron que cuando se cultivaba Pseudomonas fluorescens en una placa de Petri a 32 grados Celsius y luego se exponía a Myxococcus xanthus, este último actuaba como depredador, matando las bacterias fluorescentes en grandes cantidades. Sin embargo, cuando las bacterias fluorescentes se cultivaron a 22 grados centígrados, la relación depredador-presa cambió, mataron al Myxococcus xanthus y obtuvieron los nutrientes que necesitaban para seguir creciendo.
Los investigadores llevaron a cabo más experimentos para comprender mejor los mecanismos por los cuales el crecimiento a temperaturas más frías podría revertir los roles de depredador-presa. Encontraron una sustancia no proteica liberada por Pseudomonas fluorescens que es letal para Myxococcus xanthus y su producción parece verse afectada por la temperatura.
Los investigadores dicen que sus resultados sugieren que muchas formas de muerte de microbio contra microbio no asociadas tradicionalmente con la depredación (donde un organismo muerto es devorado por su asesino) en realidad pueden conducir a la depredación. También señalan que en este estudio, la temperatura a la que creció P. fluorescens antes de encontrarse con Myxococcus xanthus podría determinar cuál era el depredador y cuál la presa cuando las dos especies se encontraron más tarde, destacando la importancia de considerar el contexto histórico al evaluar las relaciones actuales depredador-presa.
Este estudio y los estudios posteriores contribuyen a la comprensión de la ecología natural y las aplicaciones prácticas, como el uso óptimo de ciertos microorganismos para controlar otros.
"Nos parece fascinante que en la depredación microbiana, cambios relativamente pequeños en los factores ecológicos puedan determinar quién mata a quién y quién se come a quién", agregaron los autores. "Sospechamos que la matanza de microbio a microbio conduce a la depredación con mucha más frecuencia de lo que se pensaba anteriormente".
Fuente compilada: ScitechDaily