La historia de la escritura y la pintura humanas se remonta al menos a hace 30.000 años, pero "escribir en líquido" siempre ha sido un problema. Un equipo internacional dirigido por físicos alemanes ha encontrado una forma única de escribir en agua y otras matrices líquidas, según un nuevo artículo publicado en Small, la revista insignia en el campo de los nanomateriales.

 Patrones dibujados en agua utilizando perlas de intercambio iónico como "bolígrafos" Fuente de la imagen: blog de tecnología estadounidense ArsTechnica

Como todos sabemos, el agua no es un medio para escribir. Esto se debe a que la tinta se mueve y gira constantemente, se esparce rápidamente en el agua y no puede formar estructura. Investigaciones anteriores han utilizado litografía con sonda de barrido para "escribir" en monocapas autoensambladas sumergidas en líquido; ahora también existen pizarras comerciales en las que los buceadores pueden escribir bajo el agua. Sin embargo, todos estos métodos siguen dependiendo del sustrato.

Esta vez, el equipo de investigación quería diseñar una forma de "escribir realmente en líquido". Este método debe evitar que las líneas dibujadas se extiendan rápidamente, y el escritor necesita una "pluma" muy pequeña que no provoque demasiadas turbulencias mientras se mueve a través del medio líquido. Porque en un líquido, cuanto más pequeño es el objeto en movimiento, menos vórtices o remolinos se crean.

La solución del equipo es poner la tinta directamente en el agua y utilizar microperlas hechas de materiales de resina de intercambio iónico como bolígrafos, con un diámetro de entre 20 y 50 micras, sin generar ningún vórtice.

Las perlas "escriben" cambiando el pH local del agua, atrayendo partículas de tinta a esas áreas. Cuando se inclina el tanque de agua, las partículas de tinta en las perlas se mueven a lo largo de una trayectoria que traza la letra o carácter deseado, por lo que es posible "escribir" una letra en agua.

En un tanque del tamaño de una moneda, los investigadores dibujaron patrones simples parecidos a casas que eran tan grandes como una "I" en una fuente de 18 puntos y que podían verse bajo un microscopio.

Los investigadores dicen que, aunque la tecnología aún está en sus inicios, abre una gama de posibilidades. Por ejemplo, la tecnología podría ampliarse a otros tipos de bolígrafos, como los bolígrafos calentados por láser que pueden viajar por sí solos a través del agua. Este mecanismo también podría usarse para crear patrones de densidad altamente complejos en fluidos.

El arte ha evolucionado a lo largo de la historia y este nuevo enfoque abre un enfoque "versátil" a la escritura, la pintura y la composición fluida, incluso a microescala.