El Departamento de Efectividad Gubernamental (DOGE), dirigido por Musk, está recortando empleos en la agencia de seguridad automotriz que supervisa a fabricantes de automóviles como Tesla (TSLA) y ha iniciado una investigación sobre la participación de su compañía de automóviles eléctricos en accidentes fatales. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) ha recortado un "pequeño número" de puestos, según un comunicado de la agencia.

Según el informe, Musk acusó a la NHTSA de obstaculizar el progreso de la tecnología de conducción autónoma mediante investigaciones y retiradas del mercado.

El informe señaló que además de investigar algunos de los vehículos autónomos de Tesla, la NHTSA también exige que Tesla y otros fabricantes de automóviles que utilizan tecnología de conducción autónoma informen los datos de colisiones de vehículos, un requisito que Tesla ha criticado y a los reguladores les preocupa que este requisito pueda eliminarse.

"Estamos conservando empleos que son vitales para salvar vidas, prevenir lesiones y reducir las pérdidas económicas causadas por los accidentes de tránsito", dice el comunicado.