En las últimas noticias publicadas no hace mucho, SpaceX afirmó que la compañía intentará lanzar el "Starship Flight 8" este miércoles. Originalmente estaba previsto que despegara ayer por la tarde EST, pero no pudo hacerlo debido a un problema técnico de último minuto. SpaceX no realizó ningún ensayo húmedo antes de su octavo vuelo. Después del fallo, el director ejecutivo, Elon Musk, compartió en las redes sociales la noticia de que la baja presión en el sistema de arranque del motor de refuerzo Super Heavy provocó el fallo.

El lanzamiento del miércoles marcará un cambio de rumbo de menos de dos meses para Starship y también permitirá a SpaceX probar por primera vez su cohete de etapa final de segunda generación.

Poco después del fracaso, Elon Musk compartió en las redes sociales que la baja "presión de activación georotacional" y otros factores hicieron que su empresa abandonara el lanzamiento de Starship. La presión de rotación del suelo se refiere a la presión dentro de un propulsor de cohete súper pesado utilizado para activar el sistema del motor del cohete. El motor del cohete se pone en marcha mediante una bomba rotativa, que garantiza que el motor del cohete extraiga el propulsor del tanque de combustible y se encienda en condiciones óptimas para el despegue.


El cohete Starship de SpaceX realizó ayer su primer intento de lanzamiento en el Vuelo 8. Imagen: SpaceX

Si bien las imágenes de los medios locales muestran el soporte de transporte de la nave espacial dirigiéndose a la plataforma de lanzamiento, no está claro si SpaceX retirará las pilas del sistema de cohetes Starship antes del intento de lanzamiento de mañana. Al igual que el séptimo vuelo, el octavo vuelo también es una prueba clave del cohete de la etapa final. Si el lanzamiento del "Starship" tiene éxito, mañana la nave espacial de última etapa realizará su segundo vuelo. La prueba permitirá a SpaceX evaluar actualizaciones del sistema propulsor, nuevas placas aislantes y nuevos flaps delanteros.

Lo más importante es que el Vuelo 8 allanará el camino para dos elementos clave del lanzamiento y recuperación de Starship. En primer lugar, permitirá a SpaceX probar el hardware que formará la columna vertebral de futuros intentos de recuperación de naves espaciales para atraparlas en la plataforma de lanzamiento. En segundo lugar, una prueba de etapa final exitosa también permitirá a la compañía llevar a cabo una futura operación de reabastecimiento de combustible en el espacio, mediante la cual la compañía intentará demostrar su capacidad para establecer depósitos de propulsor en el espacio.

La ventana de lanzamiento de Starship de mañana se abre a las 5:30 p.m. Hora central. El cohete volará en el espacio suborbital y lanzará un satélite Starlink simulado en otro objetivo de prueba clave.