La policía belga allanó la sede de Huawei en Bruselas. Las autoridades también allanaron 20 localidades en las provincias belgas de Flandes y Valonia, así como en Portugal, y arrestaron a varias personas, según los fiscales.
Un portavoz de la Fiscalía belga afirmó que "se están investigando acusaciones preliminares de corrupción, falsificación de documentos y blanqueo de dinero en el Parlamento Europeo". Se cree que el "presunto soborno" benefició a la empresa de tecnología Huawei.
La investigación involucra a cabilderos de gigantes tecnológicos chinos que sobornaron a miembros del Parlamento Europeo para influir en la toma de decisiones de la UE, de lo que se dice que Huawei se benefició. Durante la investigación, un juez pidió sellar las oficinas del Parlamento Europeo de dos colaboradores implicados en el caso.
El sitio web de investigación "FollowtheMoney" y dos periódicos belgas "LeSoir" y "Knack" divulgaron la información de la investigación. Estos informes señalaron que uno de los principales sospechosos en el caso es Valerio Ottati, de 41 años, director de asuntos públicos de la UE de Huawei y ex asistente de dos parlamentarios italianos, ambos miembros de un grupo del Parlamento Europeo centrado en la política de China.
Una fuente anónima dijo a "FollowTheMoney" que Otati carecía de experiencia técnica y que Huawei sólo lo nombró por sus conexiones.
Mientras tanto, la Comisión Europea se negó a comentar sobre la investigación. Su portavoz, Thomas Regnier, destacó las preocupaciones de seguridad de las principales agencias ejecutivas de la UE con respecto a Huawei y las redes de telecomunicaciones 5G de Europa.
"Huawei enfrenta mayores riesgos que otros proveedores de 5G" y los estados miembros de la UE deberían "tomar decisiones para restringir o excluir a Huawei de sus redes 5G".