Científicos de la Universidad de Keio en Japón han logrado recientemente un gran avance al ayudar con éxito a dos pacientes completamente paralizados a restaurar sus funciones motoras mediante un tratamiento con células iPS (células madre pluripotentes inducidas). Un paciente pudo caminar de forma independiente y el otro recuperó la capacidad de mover los brazos y la columna. Esta investigación trae nuevas esperanzas para el tratamiento de lesiones.

Esta colorida micrografía de fluorescencia muestra un grupo de células nerviosas derivadas de células madre pluripotentes inducidas. Las células nerviosas derivadas de células madre pluripotentes inducidas tienen el potencial de revertir la parálisis. Fuente de la imagen: IKELOSGmbH/Dr.ChristopherB.Jackson/SPL

En este ensayo clínico inicial, se inyectaron 2.000 células precursoras neurales cultivadas a partir de células iPS en el área lesionada de un paciente que estaba completamente paralizado. Estos trasplantes de células iPS originales, después de ser procesados ​​mediante tecnología de reprogramación, tienen el potencial de convertirse en células nerviosas. Luego, el paciente se sometió a un mes de terapia inmunobloqueante para prevenir una reacción en Quad.

Previamente se evaluó que los participantes tenían el nivel más alto de deterioro (nivel AISA), lo que significa pérdida completa de funciones sensoriales y motoras debajo del sitio de la lesión. Los resultados cognitivos después de un año mostraron que dos pacientes no vieron una mejora significativa; un paciente se recuperó al nivel C y pudo mover algunas extremidades pero aún no pudo lograr un tratamiento estable; la mayoría de los casos recuperaron el nivel D (nivel normal E), momento en el que pudieron ser independientes y comenzar a entrenar para caminar.

Actualmente hay 20 millones de pacientes con lesiones neonatales en todo el mundo y los métodos de tratamiento tradicionales tienen efectos limitados. La terapia con células iPS no sólo reconstruye las conexiones nerviosas sino que también promueve la reparación al convertir a los recién nacidos en neuronas y células de apoyo. Sin embargo, la mortalidad de las células trasplantadas sigue siendo un desafío importante, ya que muchas células mueren o se regeneran en cuestión de días.

El siguiente paso de la investigación del equipo de investigación se centrará en determinar los tipos de pacientes más adecuados para el tratamiento, así como las opciones de tratamiento. Este gran avance en la optimización de la medicina regenerativa supone un paso importante en el campo del tratamiento de la parálisis y aporta nuevas esperanzas a los pacientes.