La tecnología de pantalla anti-privacidad equipada con el Samsung Galaxy S26 Ultra ha atraído una gran atención en el mercado desde su lanzamiento. Esta función tiene como objetivo utilizar medios técnicos para garantizar que cuando el usuario activa el modo anti-pío, otras personas a su alrededor no puedan ver el contenido específico de la pantalla, proporcionando así una fuerte protección física para la privacidad personal.
Se informa que esta característica líder anti-pío se basa en el nuevo panel OLED Flex Magic Pixel. Su núcleo radica en la integración de un conjunto de estructuras ópticas duales controlables electrónicamente dentro de la pantalla, que logra un control preciso de la trayectoria de propagación de la luz mediante una combinación de física y tecnología electrónica.
Cuando el usuario activa el modo de privacidad, aparece una rejilla microscópica en la capa inferior de la pantalla al aplicar un voltaje específico. Estas pequeñas estructuras pueden cambiar efectivamente la trayectoria de propagación de la luz lateral y producir efectos de difracción específicos.

Este diseño bloquea físicamente la luz desde ángulos de visión oblicuos, logrando así un excelente efecto de protección de la privacidad. Se trata sin duda de una innovación atractiva para los usuarios que suelen manejar información sensible en lugares públicos o valoran su espacio personal.
Sin embargo, con el lanzamiento a gran escala del producto, algunos usuarios comenzaron a reportar molestias durante el uso en plataformas sociales. Muchos usuarios dijeron que después de usar el Galaxy S26 Ultra durante un período de tiempo, experimentaron síntomas como fatiga ocular evidente, mareos e incluso náuseas.



Esta situación ha llevado incluso a que algunos usuarios afectados opten por devolver sus productos. Un usuario mencionó en sus comentarios que no podía usar el teléfono durante más de 15 minutos seguidos debido a una fuerte sensación de escozor en los ojos y mareos, y su cuerpo reaccionaba de manera muy violenta.
En la actualidad, esta molestia puede estar relacionada con la especial refracción de la luz en el modo privacidad. Aunque la función anti-pío resuelve eficazmente el problema de la protección de la privacidad, los cambios microscópicos en el efecto de visualización de la pantalla parecen suponer una carga para los nervios visuales de algunas personas sensibles.
A pesar de estos comentarios negativos, una gran cantidad de usuarios informaron que no experimentaron nada inusual. A juzgar por los datos generales actuales, el fenómeno de los mareos y náuseas provocados por las mamparas de privacidad sigue siendo un número reducido de casos y, por lo general, no se ha producido en grandes grupos de personas.
Esto también recuerda a los consumidores que al elegir productos con tecnología de pantalla especial, es mejor ir a tiendas fuera de línea para disfrutar de una experiencia real. Después de todo, cada uno tiene diferencias individuales en su adaptabilidad a los colores de la pantalla, las luces estroboscópicas y las estructuras de rejilla.