ATHENA es un nuevo sistema de propulsión por electropulverización lanzado conjuntamente por la ESA e IENAISpace que puede proporcionar una propulsión innovadora y escalable para satélites pequeños. Se espera que el producto final esté disponible el próximo año. Opciones de propulsores del tamaño de la palma de la mano para futuras misiones espaciales: siete conjuntos de emisores grabados en obleas de silicio utilizando micras y nanotecnología, cada uno con más de 500 emisores del tamaño de un alfiler que expulsan iones acelerados por campos electrostáticos para un empuje máximo.

ATHENA, desarrollado conjuntamente por la ESA e IENAISpace, utiliza una serie de pequeños transmisores en obleas de silicio para proporcionar una propulsión escalable y eficiente para satélites pequeños como los CubeSats. Fuente: IENAISpacio

Esta tecnología de "electropulverización" es inherentemente escalable y se está desarrollando como un método de propulsión rentable y rentable para CubeSats y otros satélites pequeños. Por primera vez en Europa, este sistema de propulsión por electropulverización a base de líquido iónico logró más de 400 horas de funcionamiento continuo.

"Todo el mundo sabe que 'los viajes espaciales son difíciles', pero a nosotros nos gusta decir 'la propulsión es más difícil'", comentó Daniel Pérez Grande, director general y cofundador de la empresa española IENAISpace, que desarrolló la tecnología para la ESA. "Desarrollar una nueva tecnología desde cero no es una tarea fácil, pero confiamos en que nuestro producto de propulsor se destacará en el mercado por su increíble rendimiento y capacidades de personalización; de hecho, varias empresas de la industria se han acercado a nosotros".

ATHENA: Rápido desarrollo de la tecnología de propulsión espacial

El sistema, llamado ATHENA (Propulsor adaptable basado en electrospray impulsado por nanotecnología), es uno de los tres sistemas que actualmente está desarrollando la ESA para utilizar electrospray para la propulsión espacial. ATHENA utiliza sales líquidas iónicas conductoras como combustible. El líquido fluye a través de un emisor en forma de cono nanotexturizado, acelerando a diferentes potenciales eléctricos entre el emisor y el extractor. La interacción entre la tensión superficial del líquido y el campo electrostático aplicado forma iones, que son expulsados ​​a velocidades extremadamente rápidas (unos 20 kilómetros por segundo), generando una fuerza que impulsa al satélite a moverse.

El sistema ATHENA microfabricado utiliza propulsores "verdes" no tóxicos, elimina la necesidad de tanques presurizados y tiene la ventaja de un empuje altamente personalizable. Los propulsores se pueden combinar libremente según sea necesario: se pueden instalar seis propulsores en la superficie de 10 cm de una sola unidad CubeSat. Estas unidades se pueden combinar aún más para proporcionar empuje a satélites con una masa de hasta 50 kilogramos.

Perspectivas de futuro y desarrollo

El proyecto ya pasó la revisión de diseño preliminar, con el objetivo de lanzar un producto final a fines del próximo año. El trabajo de desarrollo cuenta con el apoyo del Programa de Tecnologías de Apoyo Comunes de la ESA, que proporciona productos y servicios innovadores para vuelos espaciales y mercados abiertos.

Fuente compilada: ScitechDaily