Un estudio encuentra que una rara prosperidad ecológica ocurrió en aguas colombianas hace 120 millones de años

📅 2026-11-04

Resumen:

En el Cretácico Inferior, hace unos 120 millones de años, la zona marítima donde hoy se encuentra el centro de Colombia solía albergar una comunidad ecológica marina extremadamente compleja. Plesiosaurios de cuello largo, antiguos cocodrilos marinos, tortugas, tiburones y diversos crustáceos forman juntos una red alimentaria muy compleja. Sorprendentemente, este ecosistema no sólo alberga una amplia variedad de vida marina, sino que también contiene múltiples depredadores grandes en la cima de la cadena alimentaria.

Recientemente, un equipo de investigación de la Universidad McGill en Canadá propuso un nuevo modelo que puede cambiar la comprensión tradicional de la evolución al volver a analizar los registros fósiles de este período. Creen que los cambios importantes en el ecosistema de la Tierra no requieren necesariamente la extinción de especies a gran escala. A veces, linajes biológicos antiguos que están a punto de desaparecer y nuevos taxones que están surgiendo pueden florecer juntos durante un largo período de tiempo, promoviendo en última instancia cambios profundos en la estructura ecológica.

El estudio se basa en fósiles de la Formación Paja de Colombia. Esta formación se encuentra cerca de Vía de Leyva en el centro de Colombia. Se formó a principios del Cretácico y tiene un registro fósil extremadamente rico de vida marina. El centro de investigaciones paleontológicas local conserva la mayoría de estos importantes ejemplares.

El investigador Dirley Cortés y el profesor de biología de la Universidad McGill, Hans Larsson, señalaron que la Formación Paha preserva una variedad muy rica de organismos, incluidos enormes plesiosaurios de cuello largo, antiguos reptiles marinos que están relacionados evolutivamente con los cocodrilos modernos, así como tortugas marinas, tiburones y crustáceos. Juntos estos organismos conforman la llamada Paja Biota.

El equipo de investigación reconstruyó previamente la red alimentaria de esta biota y analizó las relaciones depredadoras entre diferentes especies. Los resultados muestran que la biota Paha tiene un alto grado de complejidad ecológica, especialmente la diversidad de grandes depredadores superiores. Normalmente, el número de depredadores superiores que pueden coexistir en un ecosistema durante mucho tiempo está limitado por los recursos alimentarios y la competencia por nichos ecológicos, pero la Paha Biota exhibe un conjunto de depredadores inusualmente rico.

Los investigadores creen que esta estructura ecológica especial puede estar relacionada con la aparición simultánea de una serie de factores en el medio ambiente terrestre en ese momento.

En primer lugar, el clima global durante el Cretácico Inferior fue relativamente cálido y las mayores concentraciones de gases de efecto invernadero mantuvieron las temperaturas del océano en un nivel alto. En segundo lugar, el nivel global del mar era alto en aquella época y las zonas costeras marinas poco profundas estaban ampliamente distribuidas, lo que proporcionaba un rico hábitat para la vida marina. Además, las aguas costeras ricas en nutrientes pueden sustentar una mayor productividad biológica y proporcionar suficientes fuentes de energía para redes alimentarias complejas.

Otro factor potencialmente importante fue la conexión marítima entre el Pacífico oriental y el Océano Atlántico primitivo en ese momento. Los investigadores creen que en el área donde hoy se encuentra Colombia, nuevos canales oceánicos pueden promover intercambios entre biotas en diferentes áreas marinas, conectando gradualmente ecosistemas originalmente relativamente independientes. Especies de diferentes orígenes entran en la misma zona marina, aumentando aún más la diversidad ecológica.

Estas condiciones ambientales coincidieron con una transición importante en la evolución biológica. Algunos linajes de vida antiguos del Jurásico están al borde de la extinción, mientras que algunos nuevos grupos de vida del Cretácico están comenzando a surgir. En un mismo ecosistema coexisten dos organismos en diferentes etapas evolutivas, formando un estado de transición especial.

Los investigadores llamaron a este fenómeno "Inflexión Biótica".

Este concepto describe un proceso evolutivo en el que un grupo de linajes biológicos antiguos declina gradualmente mientras surgen nuevos grupos biológicos que están a punto de florecer. El ecosistema no reemplaza lo viejo por lo nuevo mediante una extinción masiva repentina, sino que cambia gradualmente a medida que coexisten diferentes linajes.

El líder de la investigación, Hans Larsson, cree que esto puede representar un patrón de cambio de biodiversidad global que no se ha apreciado completamente antes. Tradicionalmente, los científicos han asociado cambios importantes en los ecosistemas de la Tierra con eventos de extinción masiva, como la extinción masiva del final del Cretácico representada por la extinción de los dinosaurios. Pero Paha Biota muestra que los ecosistemas pueden sufrir una reorganización evolutiva igualmente profunda sin un evento de extinción catastrófico.

Por supuesto, los investigadores subrayan que aún no está claro qué tan común fue este fenómeno de transición biológica en la historia de la Tierra. Para probar esta teoría, será necesario recolectar más muestras de fósiles de diferentes regiones, mejorar aún más la precisión de la datación estratigráfica y comparar el registro fósil de Colombia con capas sedimentarias contemporáneas en otras partes del mundo.

Este estudio fue publicado en "Frontiers in Ecology and Evolution" el 15 de mayo de 2026, titulado "La Formación Paja de Colombia registra la alta biodiversidad única del ecosistema marino del Cretácico Inferior de Gondwana durante el período de transición biológica".

La importancia de la investigación es que proporciona otra perspectiva para comprender la evolución de la vida en la Tierra: el reemplazo de especies no siempre toma como línea divisoria la extinción catastrófica. Los organismos antiguos y las especies emergentes pueden coexistir durante largos períodos de tiempo, y las condiciones ambientales como el clima, el nivel del mar, el suministro de nutrientes y la conectividad de los océanos pueden combinarse para crear una ventana ecológica para una prosperidad extraordinaria.

En otras palabras, es posible que algunos cambios importantes en la historia de la vida en la Tierra no hayan ocurrido después de la extinción masiva, pero se completaron silenciosamente en el proceso de co-prosperidad de criaturas nuevas y antiguas y de la reorganización continua de las relaciones ecológicas.

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