El ingrediente protector del hígado “invisible” escondido en los tomates: el fitoeno puede ser una nueva arma contra el hígado graso

📅 2026-09-05

Resumen:

La razón por la que los tomates se han considerado durante mucho tiempo un alimento saludable se debe en gran parte a la estrella antioxidante que les da su color rojo brillante: el licopeno. Sin embargo, un nuevo estudio científico de la Universidad de Tufts en Estados Unidos ha derribado esta creencia tradicional: una sustancia incolora presente en los tomates y que es invisible a simple vista puede desempeñar un papel inesperado y clave en la protección de la salud del hígado.

Este estudio publicado en la revista académica "Molecular Nutrition & Food Science" señaló que los tomates son ricos en un carotenoide incoloro llamado fitoeno. En el proceso de síntesis de licopeno en las plantas, el fitoeno desempeña un papel puente como sustancia precursora, pero carece de color, por lo que durante mucho tiempo ha sido eclipsado por la luz del licopeno rojo en la nutrición y la percepción pública.

Un equipo de investigación dirigido por Xiang-Dong Wang, científico principal del Centro de Investigación de Nutrición Humana sobre el Envejecimiento Jean Maier del USDA (HNRCA) de la Universidad de Tufts, descubrió que cuando los ratones alimentados con una dieta rica en carbohidratos refinados se suplementaban con fitoeno, el desarrollo y la progresión de las lesiones del hígado graso se inhibían significativamente. En comparación con el grupo de control, los ratones que consumieron este ingrediente redujeron significativamente la acumulación de grasa en el hígado, y los indicadores metabólicos relacionados y los marcadores de daño de la función hepática también mostraron mejoras significativas.

Los investigadores exploraron más a fondo y descubrieron que la protección de la salud que aporta el fitoeno puede no estar completamente mediada directamente por sí mismo, sino que está estrechamente relacionada con sus metabolitos en el cuerpo. Este compuesto puede descomponerse y transformarse bajo los mecanismos digestivos y metabólicos, regulando así la vía del metabolismo de las grasas del hígado e inhibiendo las respuestas inflamatorias. En vista de las diferencias en la capacidad de absorción de nutrientes y conversión metabólica de diferentes individuos, el equipo de investigación señaló que esto puede explicar por qué el efecto protector del hígado de las dietas a base de tomate varía entre los diferentes grupos de personas.

Con los cambios en la estructura dietética moderna, la enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD) se ha convertido en un desafío importante para la salud pública mundial. El profesor Wang Xiangdong dijo que este descubrimiento abre nuevos caminos para la intervención dietética y el desarrollo de alimentos funcionales en la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Si su eficacia se confirma aún más en ensayos clínicos en humanos en el futuro, se espera que los suplementos nutricionales procesados ​​en profundidad de fitoeno o tomate entero que contienen este precursor se utilicen como estrategias dietéticas complementarias para ayudar al público a mantener de manera más efectiva la salud metabólica del hígado.

Etiquetas relacionadas

Artículos relacionados

Comentarios

0/500
Captcha (click to refresh)
Sin comentarios